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500 años de Reforma Luterana: Un repaso histórico a la figura de Lutero
Durante siglos -y hasta fechas muy recientes- el protestantismo ha sido para nosotros una realidad exótica, algo que no tenía que ver con nuestro horizonte cultural ni con nuestra vida cotidiana. Después aquí y allá se han ido abierto pequeños templos o lugares de reunión, más tarde nos llegaron noticias del desembarco de predicadores protestantes en Guatemala o en Brasil, nos visitaron testigos de Jehová, que no sabíamos si eran o no protestantes… De diversas formas el protestantismo entró en nuestra realidad. El reciente viaje del papa a Suecia para participar en la inauguración de los 500 años de la Reforma puede ser una ocasión para hacer un repaso de nuestras conocimientos sobre el significado de la revolución de Lutero.

“DIOSCAPACIDAD”… UNA MARCA QUE INTEGRA
sabéis mis claras reivindicaciones hace tiempo para que en nuestra iglesia se reconozcan todo tipo de cristianos y más a nosotros: personas con discapacidad.
Buscábamos nuestro hueco en la iglesia para ser también protagonistas y actores y actrices de una nueva evangelización. Testigos y partícipes de toda la vida de nuestra diócesis con nuestras limitaciones y riqueza

Trump o la religión del éxito
¿Se están haciendo las “sectas” evangélicas con los hilos del poder mundial al socaire de la corriente populista que ha provocado la crisis económica? En apenas unos meses han acabado con el gobierno izquierdista de Dilma Rousseff en Brasil; tumbaron el primer acuerdo de paz de Colombia porque, entre muchas otras cosas, hablaba de matrimonio homosexual; y ahora, dicen, han llevado en volandas a Donald Trump a la Casa Blanca.

Las campanas de San Andrés
Las lecturas las leen los niños. Muy bien preparados. Alto y claro. Cuando el cura encuentra el micrófono inalámbrico para comenzar el diálogo con los pequeños, aclara: “Hemos leído, por despiste, las lecturas del domingo siguiente -las de Cristo Rey- y confieso que me había preparado las de hoy. Pero no habrá problema”. Y no lo hubo. Comienza preguntando a los chavales si creen que Dios ha creado el mundo bien o mal y todos contestan a coro que “bieeeeeeen”. Entonces repregunta por las guerras y los asesinatos y la violencia. “Eso es porque Dios nos ha hecho libres” le explica Laura, una niña que no ha cumplido los 12 años.

¿Inmaculada, purísima o llena de gracia?
El día 8 de diciembre la Iglesia celebra una de las fiestas con más arraigo dentro del calendario litúrgico, que está dedicada a la Virgen. Dicha fiesta es conocida por unos como fiesta de la Inmaculada, mientras otros la denominan fiesta de la Purísima.
Ambas denominaciones vienen ya de lejos, aunque el momento clave lo marcó la definición del dogma de la Inmaculada concepción de María el 8 de diciembre del año 1854. Dicha definición fue proclamada por el papa Pío IX, según la cual María habría sido preservada en el momento de su nacimiento del pecado original con que nacemos todas las personas.

Pasarse
El verbo ha entrado recientemente en el lenguaje coloquial (“te has pasao”, “pasarse tres pueblos…”) y hay que reconocerle el mérito de describir divinamente -y nunca mejor dicho- las costumbres de Dios según las cuenta la Biblia: el éxodo no fue un vadear arremangados el Mar de los Juncos buscando la orillita, sino un paseo triunfal sobre lo seco entre murallas de agua; llovió tanto maná que, como dicen los gallegos, “no daban acabado”; las codornices fueron otro diluvio inesperado; las murallas de Jericó se vinieron abajo solo con tocar las trompetas. En los evangelios siguen desbordándose las cosas: la abundancia de peces casi hunde la barca en el lago; el vino que sobró en Caná bastaba para emborrachar a los paisanos de media Galilea; sobraron tantos panes y peces después del banquete en el descampado, que hicieron falta doce canastos para recogerlos; Nicodemo se presentó en el Calvario con 35 kilos de perfume para ungir el cadáver de Jesús.
