Santi Unermano

Exterior de la parroquia de San Andrés Apostol de Villaverde. Foto. Santi Unermano

Las campanas de San Andrés

Las lecturas las leen los niños. Muy bien preparados. Alto y claro. Cuando el cura encuentra el micrófono inalámbrico para comenzar el diálogo con los pequeños, aclara: “Hemos leído, por despiste, las lecturas del domingo siguiente -las de Cristo Rey- y confieso que me había preparado las de hoy. Pero no habrá problema”. Y no lo hubo. Comienza preguntando a los chavales si creen que Dios ha creado el mundo bien o mal y todos contestan a coro que “bieeeeeeen”. Entonces repregunta por las guerras y los asesinatos y la violencia. “Eso es porque Dios nos ha hecho libres” le explica Laura, una niña que no ha cumplido los 12 años.

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La parroquia de Nuestra Señora de las Américas está en la zona este de Madrid. Foto. S.R.

“Todos somos defraudadores”

El padre Vicente Esplugues es valenciano, valencianista y de la Fraternidad Misionera Verbum Dei. Desde hace tres temporadas colabora en el programa “Esto me suena” de RNE con una sección de música heavy (La sotana metálica) de la que es amante y experto.

En Santa Rosa, en Lima

Perú tiene una extensión que equivale a dos veces y media la de España. Su población es, eminentemente, urbana y está en la costa. En Lima vive casi una tercera parte de sus 30 millones de habitantes. Hace veinte años viví en este país, en los Andes. Hace dos décadas Perú era más violento, más pobre, más religioso. Hoy todo se me hace distinto. Hasta en Lima, la horrible, luce un sol tímido y desvaído.