Carlos F. Barberá

Nací el año antes de la guerra y en esta larga vida he tenido mucha suerte y hecho muchas cosas. He sido párroco, laborterapeuta, traductor, director de revistas, autor de libros, presidente de una ONG, dibujante de cómics, pintor a ratos... Todo a pequeña escala: parroquias pequeñas, revistas pequeñas, libros pequeños, cómics pequeños, cuadros pequeños, una ONG pequeña... He oído que de los pequeños es el reino de los cielos. Como resumen y copiando a Eugenio d'Ors: Mucho me será perdonado porque me he divertido mucho.

Conversiones colectivas

He dejado ya de seguir las novedades literarias, entre otras cosas porque suelen ser volúmenes de 600 páginas que ya de entrada desaniman a un viejo como yo.

Atardecer en Atocha. Foto: Carlos F. Barberá

¿Qué es la sociedad potstsecular?

Muchos analistas parecen coincidir en que en las sociedades occidentales se está inaugurando una nueva relación entre la sociedad y las comunidades religiosas. Superado el laicismo radial -que todavía existe- y los fundamentalismos religiosos -que aún perduran- parece inaugurase lo que se ha llamado una sociedad postsecular.

¿Fiarse de alguien?

Bernardino M. Hernando, antiguo director de Vida Nueva y colaborador muchos años de Alandar, solía decir: “es mejor no conocer a mucha gente, no porque no merezcan la pena, sino porque, cuando los conoces, son bien diferentes a la imagen que dan”. Jesús no se fiaba de sus conciudadanos ni tampoco —y con razón— de sus discípulos, pero el hecho es que dio la vida por ellos. Creo recordar que nos invitó a hacer lo mismo.

Carlos F. Barberá

Etsi Deus non daretur

Cuando escribió -en latín, que entonces se usaba- que debíamos vivir etsi Deus non daretur, como si Dios no existiera, Dietrich Bonhöffer estaba en la prisión de Tegel, en Berlín, en una celda de dos por tres metros. Persona creyente, pastor protestante, se había opuesto desde el principio al nazismo, fundando con Karl Barth la llamada Iglesia confesante, en lucha contra el régimen nazi.

Ángeles Pérez Guerrero

Ángeles en la cárcel

La cárcel es una realidad dura, que proporciona a menudo más sufrimiento que oportunidades a quienes están dentro de sus muros. La sociedad suele, solemos, vivir de espaldas. No toda la sociedad. Hay personas y colectivos que se sienten interpeladas por la situación que viven quienes la sufren y construyen respuestas. Una de estas personas es Ángeles Pérez Guerrero.