En los últimos meses, ante la avalancha de personas refugiadas provenientes, principalmente, de Siria, África ha pasado a un segundo plano en la agenda de prioridades sobre asilo e inmigración de la Unión Europea (UE) y de los medios de comunicación. Sin embargo, los líderes europeos son conscientes de que los conflictos, la inseguridad y la pobreza que caracterizan a gran parte del continente africano siguen generando un gran flujo migratorio que tiene como destino las costas europeas.
Es por esto que el 11 y 12 de noviembre se reunieron en La Valetta (Malta) los jefes de Estado y de Gobierno europeos y africanos. El objetivo principal de la UE era que los y las migrantes económicos sean aceptados de vuelta en sus países de origen. África, por su parte, quería más vías legales de entrada en Europa y una rebaja de los costes de envío las remesas.
Los líderes europeos han ofrecido a los africanos un fondo de 1.878 millones de euros, de los que 1.800 serán aportados por el presupuesto comunitario y tan solo 78 por los estados miembros. La UE aspiraba a poder ofrecer 3.600 millones, pero la negativa de algunos países a colaborar redujo la cifra.
Este fondo es una iniciativa más de una larga lista diseñada para enviar de vuelta a África a varios miles de migrantes que han entrado en Europa y prevenir la llegada de nuevos en el futuro. Algunas de estas propuestas responden a las demandas de los líderes africanos: becas de estudio y de intercambio, reducción de las restricciones de viaje y más permisos de trabajo para trabajadores cualificados. A cambio, los países africanos tendrán que reforzar sus centros de selección y campos de refugiados y readmitir a migrantes que no consigan el estatus de persona refugiada.
[quote_right]El objetivo principal de la UE era que los y las migrantes económicos sean aceptados de vuelta en sus países de origen[/quote_right]
El plan también contempla la construcción de más campos de refugiados en los países de tránsito de, es decir, al sur del Mediterráneo en vez de en el norte.
Esta estrategia no es nueva. El mes pasado, la UE ofreció al gobierno turco tres mil millones de euros en ayuda y mayores facilidades para conseguir visado a cambio del control de la masa de migrantes procedentes de Siria. Además, en los últimos diez años, la UE y sus Estados miembros han firmado diversos acuerdos de cooperación con los países vecinos y los países africanos para reforzar los sistemas de control de fronteras y facilitar la devolución de personas migrantes. Amnistía Internacional ha denunciado a algunos de ellos por exponer a las personas solicitantes de asilo y migrantes que están en los países colaboradores a detenciones arbitrarias, devoluciones y malos tratos.
[quote_left]Las medidas aprobadas en la Cumbre de Malta van encaminadas no a garantizar la vida y la integridad de estas personas sino a ponerles todos los obstáculos[/quote_left]
Según la Organización Mundial para las Migraciones, en lo que va de año alrededor de 140.000 personas han llegado en botes y cayucos a Europa desde África. La mayoría de ellas huye de conflictos, persecuciones políticas o huyen por motivos religiosos u orientación sexual; otros quieren dejar atrás el hambre o la pobreza. Sin embargo, parece que las medidas aprobadas en la Cumbre de Malta van encaminadas no a garantizar la vida y la integridad de estas personas sino a ponerles todos los obstáculos posibles para que no lleguen a las costas europeas a cambio de mayores facilidades a la hora de viajar y trabajar en Europa para las élites de los países que se adhieran al plan.
Es un intercambio de favores. Se decide vulnerar los derechos humanos y camuflar una política migratoria de “cooperación” a cambio de que las clases pudientes tengan más facilidad de movilidad. Las personas migrantes no deseadas serán devueltas a cambio de que las cualificadas tengan más oportunidades de seguir formándose o trabajar en Europa.
@61chema

