Físicos, física y Dios

«Los físicos y Dios» es el primer título de la colección Física y Ciencia para Todos iniciada conjuntamente por la Real Sociedad Española de Física y la Fundación Ramón Areces en la Editorial Catarata.

Fragmento de la pintura de Henry-Julien Detouche que imagina a Galileo Galilei mostrando su telescopio a Leonardo Donato
Fragmento de la pintura del siglo XIX que ilustra la portada del libro, de Henry-Julien Detouche, que imagina a Galileo Galilei mostrando su telescopio a Leonardo Donato

El autor abarca la idea de Dios que muestran los físicos de cada época, desde la Grecia clásica a los más conocidos de la actualidad, hasta un total de algo más de veinte, bajo una visión aséptica desde el punto de vista histórico.

He aquí algunos puntos de vista que ayudan a conocerlos: no hay que defender la Biblia en sentido literal (Acosta, 1540-1600); a Kepler (1571-1630) le llenaban de satisfacción sus propias leyes porque les encontraba una belleza matemática, digna de Dios; Galileo (1564-1642), seglar creyente, quizá para defenderse de las acusaciones eclesiásticas, encontró la forma de rebatirlas, afirmando que la parte experimental era lo imprescindible de las teorías científicas; lo que Dios hacía en el Universo era poner orden y no iba a consentir que una obra tan hermosa se desordenase (Laplace, 1749-1827); es verdad que solo un loco negaría la existencia de Dios, pero también es verdad que nuestras ideas sobre Dios son simples inadecuados antropomorfismos (Boltzmann (1844-1906); el primer sorbo de la copa de la ciencia te vuelve ateo, pero en el fondo del vaso Dios te está esperando (Heisenberg 1901-1976); soy ateo: la religión cree en los milagros pero éstos no son compatibles con la ciencia (Hawking 1942-2018).

Esta lista, integrada por varones, se completa con la breve alusión a algunas científicas recientes: Marie Curie, física y química (1878-1968), galardonada con dos Premios Nobel, se confesaba atea; Lise Meitner (1878-1968), física judía perseguida por el nazismo, se bautizó en el luteranismo; Emmy Noether (1882-1935), judía, autora del teorema matemático que lleva su nombre, también tuvo que huir de Alemania a USA, y Vera Rubin (1928-2016), astrónoma estadounidense, hija de emigrantes judíos, se expresaba así: “en mi propia vida mi ciencia y mi religión (judía) están separadas”.

La riqueza de testimonios es tal que el libro puede servir de espejo para contrastar los motivos de fidelidad y de abandono de muchos cristianos creyentes y no creyentes.  

BATTANER, Eduardo. Los físicos y Dios
Ed. Catarata, 2020.
Lola Cabezudo
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