Covid-19

Foto: Fernando Zhiminaicela

Lo de antes, no

No queremos volver a lo de antes de que el virus nos cambiase la vida. Deseamos recuperar nuestras rutinas, nuestra vida social y familiar. Pero lo que no queremos es que esta devastación haya pasado por nosotros sin cambiarnos, que haya arrasado tantas vidas y causado tanto sufrimiento para recuperar una «normalidad» que está en el origen mismo del desastre.

Los comedores del hambre

La pandemia ha agudizado y, en muchos aspectos, visibilizado problemas, carencias e injusticias que estaban ahí, pero que ahora se han multiplicado, hasta el punto de que ha aumentado considerablemente el número de personas que necesitan ayuda para cubrir sus necesidades básicas. Ante la insuficiencia de las respuestas públicas, la ciudadanía se organiza para dar respuesta. Una de estas respuestas son los comedores sociales.

Cárcel. Foto: Hédi Benyounes. Unsplash

Un año que vale ¿por cuántos? Doblemente confinados en prisión

Desde el inicio de la crisis del COVID en marzo de 2020 las restricciones vividas en las cárceles han sido muy intensas: suspendidos los permisos, los “vis a vis” íntimos y familiares, suspendidas las comunicaciones orales, suspensión también de actividades desarrolladas por ONG con voluntariado externo…

La calidad de vida de las personas hospitalizadas por otras patologías se ve resentida por la pandemia. Foto: Pixabay

Covid-19: La otra presión hospitalaria

Hay un 93,2% de camas hospitalarias ocupadas por pacientes con otras enfermedades, lo que supone unas 125.404 personas. Pacientes hospitalizados que, desde marzo de 2020, son los que están soportando una verdadera presión en sus ingresos, con pautas de visitas y de estancia que afectan a su estado anímico.