Frente al hambre y la pobreza rural, ¡ecoagricultura!

Es la conclusión de Olivier De Schutter, relator especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentación, que ha presentado su informe anual. La ecoagricultura utiliza el conocimiento de cómo una combinación de plantas, árboles y animales pueden potenciar la productividad de la tierra. De Schutter basa sus conclusiones en casos reales con resultados tangibles como el incremento en más del 200% del rendimiento en 44 proyectos de 20 países del África subsahariana, mediante el empleo de técnicas de agricultura ecológica: “Mucho más de lo que jamás logró ningún cultivo genéticamente modificado”, afirma. La ecoagricultura potencia la productividad del suelo y protege los cultivos contra las plagas mediante métodos naturales, no requiere costosos pesticidas y fertilizantes elaborados a base a combustibles fósiles, ni maquinaria cara o semillas híbridas.

http://periodismohumano.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *