Vidas casi paralelas: Lois y Rouco

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pag3_puntodevista_web-6.jpgEl 23 de agosto recibí un mail con la noticia del fallecimiento el día anterior de mi estimado profesor Julio Lois Fernández. En ese momento de profunda tristeza busqué en Internet ampliar detalles del suceso y lo primero que encontré fue un vídeo en Youtube en el que era entrevistado siendo presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXIII y me reconfortó sentir de nuevo la voz pausada y clara del amigo sabio en espiritualidad. Como siempre, reflexivo, humilde, titubeante en la búsqueda de palabras certeras que no hirieran a nadie pero seguro en su pensamiento y en su praxis. Había muerto con 76 años, después de una penosa enfermedad de año y medio que padeció con serenidad y, por esas asociaciones de ideas con las que suele jugar la mente, recordé que tres días atrás había celebrado monseñor Rouco, -otro servidor de la Iglesia Católica-, sus 75 años en compañía de Benedicto XVI, en medio de las JMJ de Madrid y degustando un refinado menú a base de entrantes como aceitunas, tostadas de foie, tabla de ibéricos y de quesos, salmorejo con huevo de codorniz cocido, jamón ibérico y un solomillo con salsa al vino tinto, mientras en las grandes pantallas planas de televisión estaban presentando imágenes y solicitando ayuda para paliar la terrible hambruna de Somalia.

Los dos nacieron en Galicia, el primero en Pontevedra y el segundo en Villalba, de Lugo. Los dos pasaron por el mismo seminario diocesano y los dos estudiaron y enseñaron en la Universidad Pontificia de Salamanca. Empecé a ver entre los dos muchos datos biográficos casi paralelos y me acordé cuando en la escuela mi profesor de geometría definía a las líneas paralelas como las que mantienen entre sí la misma distancia y que por mucho que se prolonguen nunca se encuentran, o se encuentran en el infinito.

Lois se licenció en derecho, en la Universidad de Santiago de Compostela y Rouco hizo el doctorado en derecho canónico en Munich. Los dos se habían licenciado en teología y demostraron ser brillantes estudiantes.

Mientras Rouco estudia en Munich empieza a ser conocido entre los miembros de la curia y él parece sentirse bien en sus relaciones con los burócratas y poderosos del Vaticano. En cambio, Lois es destinado a dirigir un seminario en Bolivia y allí empieza a ser conocido por las comunidades de base cristianas y por los teólogos de la liberación y Lois parece sentirse bien entre los desposeídos. En las diferencias de territorios y de relaciones de poder de los entornos circunstanciales de estas dos personas se inicia, una vez más, la producción de sus historias de vida por caminos divergentes. En un proceso de autoalimentación de su carrera eclesiástica, a medida que les van adjudicando cargos cada vez más altos, Rouco se va agarrando públicamente a los principios y valores tradicionales católicos de la jerarquía dominante, representados en sus momentos por la prelatura personal del Opus, de los Legionarios de Cristo y de los kikos, (corrientes o movimientos muy apreciados por Juan Pablo II). Dicen que actualmente se siente muy identificado con el movimiento neocatecumenal de Kiko Argüello (los vimos juntos en la manifestación de Cibeles el lunes de resaca de las JMJ, porque parece ser que es su modelo teológico-práxico de católico).

Lois enseña teología y aprende vivencias en Bolivia. Las dos tareas, unidas con la reflexión, le transforman y cuando regresaba a España al principio de los años 70 se le declara su vocación inequívoca de investigador teológico y docente y en los numerosos libros que escribe se puede apreciar su manera de entender y de vivir el cristianismo: su fe en el Dios de los pobres, revelado por el Cristo liberador. Recuerdo una de sus clases de catequesis de cristología en las que yo aprendí de él que Jesucristo nos libera con su vida y su muerte no fue más que una consecuencia de una vida coherente con el amor a los humanos y comprometida hasta morir por ellos. Julio Lois trata de vivir en la práctica diaria la entrega a los demás, especialmente con los más pobres, marginados o excluidos y lo hace con la expresión comunitaria de la fe y con la solidaridad con los sectores sociales más vulnerables. Siempre en una actitud de escucha y diálogo.

A Rouco parece que le gusta mucho salir en los medios -especialmente en los afines- y, aunque se vale de suficientes colaboradores para todas las funciones que representa, las tareas pastorales con las altas instancias prefiere hacerlas personalmente. Por eso casó a los Príncipes de Asturias y bautizó a sus dos hijos. A Julio Lois no le gustaba nada salir en los medios, pero lo hacía con timidez y humildad cuando se lo pedían, por su gran sentido de responsabilidad. Para Rouco, el centro parroquial de San Carlos Borromeo, en Entrevías, tenía que cerrarse en 2007. Para Lois, tenía que mantenerse la parroquia abierta de par en par, para mostrar el Evangelio a los excluidos.

Cuando se clausuraron las Jornadas Mundiales de las Juventudes católicas en Madrid, monseñor Rouco volvió a descansar a su palacio arzobispal y coger fuerzas para la manifestación kikiana del día siguiente. El papa regresó al Vaticano, como siempre, con todos los gastos pagados y la valija diplomática llena. Y Julio Lois partía para la eternidad en su último viaje, como diría Machado: “Casi desnudo, como los hijos de la mar”. Y me pregunto: ¿Se encontrarán Julio Lois y Antonio María Rouco en el infinito, como las líneas paralelas?

¡Querido Julio, que me perdone monseñor Rouco, pero si Dios me diera la oportunidad de vivir otra vez y me diera a elegir entre la del cardenal y tu vida, la de un modesto coadjutor de una parroquia pobre de extrarradio, buscando siempre la verdad, yo preferiría vivir la tuya, aunque fuera más corta y aunque el cardenal pueda estar un día representado en los altares! ¡Tú, en cambio, amigo mío, estarás siempre en el altar de los que hemos tenido la dicha de conocerte!

http://www.lavanguardia.com/20110820/54202100392/rouco-celebra-su-75-cumpleanos-con-el-papa-comiendo-salmorejo-jamon-y-solomillo.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+lavanguardia%2Fhome+%28Seccion+LV.com+-+HOME%29

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