La ONG ha elaborado un paquete de recomendaciones dirigidas a las distintas Administraciones que buscan superar la brecha digital y garantizar el acceso a la educación a todo el alumnado.

Tras el cierre de los centros educativos el pasado mes de marzo, 300.000 estudiantes de primaria y secundaria -1 de cada 10 en España- no tienen garantizado su derecho a una educación de calidad y en igualdad de condiciones. La brecha digital era ya una realidad antes de la llegada de la COVID-19, pero la emergencia sanitaria ha puesto de manifiesto las graves desigualdades de acceso a la educación online que existen entre los hogares con más y menos recursos.

“Esta crisis ha supuesto un antes y un después en nuestra forma de educar y ha evidenciado aún más la necesidad de revisar nuestro sistema educativo. Creemos que no se trata de cambiar el modelo de enseñanza y pasar de uno presencial a uno virtual, sino de aprovechar las ventajas que nos ofrece la educación a distancia y hacerla accesible a todos los estudiantes”, afirma Alberto Casado, director de Incidencia Política de Ayuda en Acción. “Dada la incertidumbre sobre el futuro más cercano, es más necesario que nunca que la Administración no se olvide del alumnado con más riesgo y vulnerabilidad y ponga en marcha medidas que se centren en preservar y proteger su acceso a la educación y su permanencia en el sistema educativo”, añade.

Paquete de medidas

Para contribuir a ello, Ayuda en Acción ha elaborado un paquete de recomendaciones dirigidas a las distintas Administraciones competentes en la materia que abarcan tanto el periodo de emergencia como el de recuperación.

El paquete pasa por garantizar el acceso a un modelo de educación a distancia, asegurando que todo el alumnado tenga las mismas oportunidades. Es necesario que se supere la brecha digital, proporcionando a familias y centros educativos la infraestructura necesaria a través de sistemas de préstamo y conectividad gratuita. Asimismo, se ha de facilitar la formación en competencias TIC tanto al alumnado y sus familias, como a los docentes.

Por otro lado, se sugiere el diseño y puesta en marcha de planes de prevención de cara al inicio de curso. La vuelta al colegio ha de ir acompañada de un plan que recoja la incorporación progresiva a los centros educativos, con pautas y medidas de seguridad, y que incluya las que se tomarán en el caso de que una situación similar se repita. Además, se ha de complementar la formación del alumnado con programas de educación básica en salud y desarrollar campañas de prevención contra el estigma. Y, dada la incertidumbre sobre la situación en la que se encontrarán los centros y las familias al inicio el curso, se ha de asegurar el apoyo continuado y de forma individualizada a todo el alumnado.

Frente a la brecha digital

En el caso de la brecha digital, gracias a la alianza con empresas y a las aportaciones de socios, socias y donantes que han apoyado la campaña Frente al COVID-19, #SomosAyuda, la ONG ya ha proporcionado conexión a Internet y equipos informáticos a más de 1.000 familias en riesgo de pobreza y exclusión social. Pretende llegar a un total de 2.200 hogares para que los niños y niñas puedan podrán continuar con su proceso de aprendizaje, acceder a un ocio de calidad en igualdad de condiciones y mitigar su aislamiento social.