En vista de la previsión de grandes desafíos para la economía mundial a raíz de la pandemia de coronavirus, un diverso grupo de instituciones religiosas, está poniendo en práctica el llamamiento para que se lleve a cabo una recuperación económica justa.

Ayer 18 de mayo, 42 instituciones religiosas de 14 países anuncian su desinversión de combustibles fósiles. Este es el anuncio más amplio de desinversión de combustibles fósiles por parte de un grupo interreligioso. Incluye instituciones de Argentina, Australia, Bangladesh, Brasil, Colombia, Ecuador, Indonesia, Irlanda, Italia, Kenia, Myanmar, España, Reino Unido y Estados Unidos.

Una iglesia construída íntegramente con árboles en Nueva Zelanda
Una iglesia construída íntegramente con árboles en Nueva Zelanda. Foto: Bios Um

Al mismo tiempo que los gobiernos de todo el mundo invierten significativamente en la recuperación económica, las comunidades religiosas les instan a pensar a largo plazo y enfocarse en una recuperación justa y baja en emisiones.

Mark Campanale, fundador y presidente ejecutivo de Carbon Tracker (think tank), un grupo de expertos independiente que analiza el impacto financiero de una transición energética, ha señalado: «Una recuperación económica integral conlleva adoptar una perspectiva a largo plazo, invirtiendo ahora en infraestructuras que servirán a la comunidad en el futuro». “Los combustibles fósiles no tienen cabida en la salud de la humanidad a largo plazo. Los gobiernos deben seguir el modelo de liderazgo de las instituciones religiosas para crear un mundo mejor».

A principios de este mes, un nuevo informe de Operation Noah mostró que ninguna de las principales compañías petroleras cumple con los objetivos del Acuerdo de París. El ex Arzobispo de Canterbury, Rvdo. Dr. Rowan Williams, comentó en respuesta al informe: «La actual crisis sanitaria ha puesto de relieve como nunca antes, la necesidad de una acción internacional coherente frente a la amenaza mundial. ¿Podemos aprender la lección y aplicarla a la amenaza global del cambio climático? Hacerlo significa tomar medidas prácticas y eficaces para reducir nuestra dependencia letal de los combustibles fósiles».

El anuncio de esta semana proviene de instituciones metodistas, anglicanas, católicas y budistas, entre otras. El grupo incluye a la Confederación Interamericana de Educación Católica, una de las agencias católicas más grandes de América Latina. Oscar Pérez Sáyago, Secretario General, señaló: «El presente y futuro de los niños y jóvenes que asisten a nuestras escuelas dependen del compromiso que asumamos hoy por la casa común».

Proteger la fragilidad

Bangladesh alberga el mayor campamento de refugiados del mundo, donde más de medio millón de personas viven cerca del Golfo de Bengala. Esta región, es extremadamente vulnerable ante el grave riesgo de tormentas catastróficas que conlleva el cambio climático. Una pandemia viral y una tormenta de estas características, destruirían una de las comunidades más vulnerables del mundo, lo que ilustra la necesidad de subsanar las deficiencias que han dejado a las economías cerca del punto de quiebra.

El padre Endra Wijayanta, director de la Comisión de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de la Arquidiócesis de Semarang, en Indonesia, dijo: «Esta pandemia de COVID-19, puede ser el momento justo, no sólo para reflexionar, sino para actuar. Tenemos que detener nuestra espiral ecológica de muerte. Hemos de revivir nuestra esperanza ecológica, en un arrepentimiento masivo de la humanidad, adoptando el camino hacia una vida más sostenible».

Las comunidades religiosas han encabezado durante mucho tiempo el movimiento mundial de desinversión y han aportado el mayor número de compromisos, con más de 350 de un total mundial de más de 1.400. Esta acción de las instituciones religiosas ejerce presión sobre los gobiernos de todo el mundo para que promulguen políticas que conduzcan a una recuperación integral y resiliente.

La participación de las personas católicas es especialmente destacable, ya que se está celebrando la Semana Laudato Si’, que conmemora a nivel mundial el quinto aniversario de la Laudato Si’, la encíclica del Papa Francisco sobre el cambio climático y la ecología. Tras recibir la invitación del Papa Francisco para participar en la Semana Laudato Si’, creyentes han asumido el proyecto de construir juntos un futuro más justo y sostenible. En el último mes, 21 organizaciones católicas con 40.000 millones de dólares en activos bajo gestión, se comprometieron a invertir en empresas que estén alineadas con sus valores, firmando el Compromiso Católico de Inversión de Impacto.

Aquí puedes encontrar una lista completa de las 42 instituciones que están desinvirtiendo en combustibles fósiles y las declaraciones de sus dirigentes.