pag20_alandacine_hotelruanda_web.jpgCanadá, Gran Bretaña, Italia, Sudáfrica, 2004. Duración: 121 minutos. Director: Terry George. Guión: Keir Pearson y Terry George. Música: Andrea Guerra, Rupert Gregson-Williams y Afro Celt Sound. Fotografía: Robert Fraisse. Intérpretes: Don Cheadle (Paul Rusesabagina), Sophine Okonedo (Tatiana), Nick Nolte (Coronel Olivier), Joaquin Phoenix (Jack), Fana Mokoena (General Agustín Bizimungo).

Ruanda 1994. Paul Rusesabagina es hutu y director del hotel “Mille Collines”, propiedad de las aerolíneas belgas, Sabena. Respetado por su generosidad, su carisma y los contactos que tiene, se ve involucrado en el transcurso de los acontecimientos cuando amenazan a su mujer tutsi, a sus hijos y a sus vecinos con la muerte. Con la esperanza de que lleguen las fuerzas internacionales, la situación se recrudece y comienzan las matanzas indiscriminadas de tutsis a manos de soldados y civiles hutus.

Los medios de comunicación mostraron con toda su crudeza y brutalidad las imágenes de este conflicto que causó a muerte a casi un millón de personas. Sin embargo, más allá de estos hechos, la película destaca las historias humanas que se esconden tras todas las guerras y nos presenta a Paul como un hombre que arriesga todo para salvar a los más débiles (recuérdese el caso de Oskar Schindler durante la II Guerra Mundial). Es un hombre corriente que utiliza su posición para ayudar a los demás y ayudando a otros se descubre a sí mismo.

Como la mayoría de los países africanos, este conflicto tiene su origen en las divisiones artificiales de fronteras que crearon las potencias colonialistas europeas, al no respetar los territorios ancestrales de algunos pueblos y culturas de este continente. Toda esta complejidad argumental (no hay que olvidar que está basada en hechos reales) hace que la película se centré en la vertiente humana y se valore mucho menos los criterios estrictamente cinematográficos. La impotencia ante los hechos que están ocurriendo vinculan al director del hotel, a un oficial de las fuerzas de paz de la ONU, a un periodista y a una cooperante de la Cruz Roja. Aquí Terry George pone de manifiesto que si eres pobre, negro y vives en un país que nadie conoce no puedes esperar ningún tipo de ayuda de la comunidad internacional.

Esta película puede hacernos reflexionar sobre el papel de las fuerzas de paz en los conflictos, la ambigüedad de los medios de comunicación ante determinados acontecimientos y la tolerancia y el respeto por la dignidad humana, pero también la falta de ambas.