bso_billy_elliot-frontal.jpgGran Bretaña, 2000. Duración: 110 minutos. Director: Stephen Daldry. Guión: Lee Hall, basado en la novela del mismo título escrita por Joane Harris. Fotografía: Brian Tufano. Música: Stephen Warbeck. Intérpretes: Jamie Bell (Billy Elliot), Jamie Draven (Tony Elliot), Gary Lewis (Jackie Elliot), Julie Walters (Mrs. Wilkinson), Jean Heywood (Abuela), Stuart Wells (Michael Caffrey).

En 1984, durante una huelga de mineros en el condado de Durham, los enfrentamientos entre piquetes y policía están a la orden del día. Entre los que protestan con más vehemencia se encuentran Tony y su padre. Este último se ha empeñado en que su otro hijo más pequeño, Billy, reciba clases de boxeo. Un día, en el gimnasio, Billy se fija en una clase de danza que está impartiendo la señora Wilkinson. Invitado a participar por la hija de la profesora, Billy se interesa por esa actividad. Cuando su padre se entera de que practica una disciplina tan poco viril, le obliga a abandonar las clases. Pero la señora Wilkinson, que ha visto en el muchacho un gran talento, se ofrece a darle clases gratuitas.

Esta película trata de cómo perseguir un sueño y las dificultades para lograrlo. A Billy le gusta bailar y es lo que quiere hacer. El film presenta dos niveles de lucha: la colectiva de los mineros apoyados en su organización sindical (para mantener una situación ya existente) y la individual de Billy, apoyado por su profesora (para romper con su destino). La película se mueve entre esas dos atmósferas, la dura realidad de la lucha minera en decadencia y la lucha de Billy, que es futuro.

Destaca el valor de la perseverancia y la toma de conciencia de los deseos o proyectos personales. A partir de aquí se puede reflexionar sobre lo que se desea en la vida, cuáles son los sueños que se quieren alcanzar.

Otro aspecto clave en Billy Elliot trata sobre la toma de decisiones, cómo elegir entre varias opciones y lo que lleva aparejado de renuncia y aceptación. La reflexión sobre los costes que toda decisión lleva consigo (en especial la escena donde el padre de Billy decide volver al trabajo a pesar de ser un defensor de la huelga) y las barreras que se han de salvar para conseguir lo que se desea. Es necesario caer en la cuenta de lo importante que es educar en la renuncia y el esfuerzo, que son imprescindibles para llevar a cabo la decisión tomada.