Hacia ese otro mundo posible

movimientos1.jpgDel 23 al 25 de enero tuvo lugar en Madrid del Foro Social Mundial 2009. Como ya sucedió el año pasado, se desarrolló de manera descentralizada en ciudades de todo el mundo, reuniéndose después en Bélem (Brasil) participantes de los diferentes encuentros. La crisis financiera, el malestar en el mundo de la agricultura, la defensa de los servicios públicos y la violencia centraron buena parte de los debates. El sábado, tras la jornada de talleres, una manifestación que recorrió el centro de la ciudad madrileña desde Noviciado a la Puerta del Sol, reclamando otro sistema. El domingo los actos concluyeron con la Asamblea de Movimientos Sociales en la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, en la Cañada Real.

El encuentro, como los demás foros en otras ciudades del mundo, daba el pistoletazo de salida a las actividades que culminarían en el Foro Social Mundial de Bélem (Brasil).

Este año la crisis financiera mundial y la situación en Gaza y en Congo fueron los temas estrella, como no podía ser menos, y los talleres dedicados a estos temas estuvieron especialmente concurridos. De alguna manera la crisis vivida durante los últimos tiempos a nivel mundial y las masacres y violencia ocurridas con total impunidad en los territorios palestinos y en África oriental, entre otros lugares, han puesto de manifiesto una vez más, y quizá de una manera más cruda, la necesidad de dar pasos hacia otro modelo de globalización y otro sistema.

Otro sistema, otros valores, otra economía

Los talleres fueron de lo más diverso, pero complementarios entre sí. Lo necesario no es reformar o reconstruir, sino construir algo nuevo, diferente, que no esté basado en la avaricia y en la acumulación de riqueza, que no suponga el bienestar de unos pocos a costa de la mayoría y de destrozar el planeta, de esquilmar los recursos y de no reconocer ni saber dónde están los límites. La desproporción en la acumulación, en la ambición, en el consumo y en la violencia caracteriza al sistema y, en consecuencia, habría de ser modificado. Y sobre lo nuevo construir otro sistema (económico, social…), que esté asentado en otros valores.

Así, los talleres reflejaron los retos principales a los que hacer frente. En lo referente a la economía, hubo debates y propuestas de alternativas al sistema capitalista, entre cuyos ejes destacan el control de los flujos financieros, la defensa de los servicios públicos y de unas relaciones laborales de calidad, una fiscalidad global justa… y la construcción de una Europa Social en lugar de la existente actualmente, la Europa del mercado y el capital.

Las soluciones al cambio climático y el fomento del desarrollo limpio, frente al derroche energético y a la esquilmación de los recursos también ocuparon un lugar importante, junto a la potenciación también, en este sentido, de la soberanía alimentaria y de una gestión menos salvaje y más respetuosa del entorno rural y de la agricultura. Estas defensas de una economía decente y no depredadora del medio ambiente se unieron con la promoción de un consumo crítico, responsable y transformador y de la banca ética.

Derechos humanos, justicia y noviolencia

Relacionado con todo lo anterior tuvo especial importancia el espacio dedicado a la agenda petrolera global y a la relación de los intereses de las multinacionales con la crisis económica y ecológica, y la situación y los conflictos en América y África (guerra en Congo e implicación de Ruanda y de los EE.UU, coltán, grandes empresas que se lucran, móviles, etc.). Y así aparecen también las luchas para que africanos y latinoamericanos puedan desembarazarse de sus sometimientos económicos y políticos, y en Colombia, por ejemplo, pueda florecer algún día una democracia que no siembre el terror.

Sin olvidar Asia, y la solidaridad contra la ocupación de Palestina y contra la violenta ofensiva sobre Gaza. Además de la denuncia de las deslocalizaciones de empresas y las condiciones laborales injustas de los trabajadores de los países del Sur. Asimismo, en el Foro se apostó, por un lado, por el desarme nuclear y la retirada de tropas de ocupación como dos de los fundamentos esenciales de la lucha por la paz; por otro lado, se presentó la Marcha Mundial por la Paz y la no violencia que tendrá lugar este año.

La defensa de los derechos y las estrategias para combatir las diferentes discriminaciones (racismo, homofobia…) tuvieron igualmente su hueco. Y los desafíos en los ámbitos laboral, educativo, juvenil…
Destacó la importancia de las redes y los movimientos sociales como espacios de organización, de participación, de lucha y de transformación de la ciudadanía y de la sociedad civil. Redes y movimientos que trabajan por las alternativas al neoliberalismo y que hacen posible cada año el Foro Social. Y que hacen posible que los excluidos, los invisibilizados por el sistema puedan verse y reconocerse y salir de la cuneta, y tuvieron espacio y fueron visibles en la Asamblea de Movimientos Sociales que el domingo 25 se celebró en la Cañada Real; allí los asambleístas se unieron a los vecinos en la marcha por sus derechos y en la comida-fiesta posterior. Toda una jornada de conocimiento-reconocimiento, ternura y acogida mutua.

Hay pistas, hay pistas… quien tenga oídos que oiga.

Sí, Otro Mundo es Posible; y cada vez más necesario

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