El FPJ suma y sigue

FCJ.jpgEl Fórum de Pastoral con Jóvenes nace –convocado por los escolapios en la celebración de los 50 años de la Revista de Pastoral Juvenil- con el objetivo de animar e impulsar el trabajo en red, en comunión, de todos aquellos que actualmente trabajamos con jóvenes.

Desde esta metodología de trabajo, detectada como necesidad en el momento actual, se gestó el prefórum. Se pusieron en marcha comisiones de trabajo con personas muy diversas en edades, colectivos de procedencia, vocación ministerial, etc. Personas que trabajaron desinteresadamente primando, por encima de todo, la ilusión y las ganas de que el mensaje de Jesús, su Buena Noticia, llegase a los jóvenes de hoy.

Con este trabajo gratuito de más de ciento cincuenta personas llegamos al evento más visible. Los días 7 al 9 de noviembre de 2008 nos encontramos en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid más de dos mil personas –principalmente jóvenes- procedentes de toda la geografía española, movidos y animados desde las delegaciones diocesanas de juventud.

El FPJ, desde el comienzo, quiso ser profundamente eclesial y fomentar la comunión desde la base, de ahí su apuesta por la iglesia local, por lo diocesano como motor primero de este proyecto.

Jóvenes muy diferentes, no sólo en procedencia, sino en sensibilidades y carismas pudieron disfrutar de este intenso fin de semana. Sin duda hoy podemos decir que la comunión es posible o por lo menos, comenzamos a vislumbrarla.

Si bien el mayor reto para todos era que lo vivido y trabajado no se quedara en el evento sin más. Todos esos pequeños gestos y signos que nos decían que otra forma de trabajar con jóvenes, de hacer pastoral con ellos, es posible, debían continuar animándose, fomentándose y gestándose principalmente en la Iglesia diocesana.

El hoy del FPJ

Han pasado meses desde que este evento tuvo lugar. Ha sido un tiempo de silencio esperando que parasen las aguas revueltas que generó este soplo grande de aire fresco, pero sobre todo, intentando descubrir qué signos, motivaciones, alientos… había traído el Espíritu en todos los que allí estuvimos presentes y en los colectivos de procedencia.

Hoy por hoy, nos atrevemos a decir que todo el esfuerzo y el trabajo mereció la pena. La valoración del evento y todo el movimiento que se ha generado ha sido muy positivo. Hubo cosas que se podrían haber mejorado, pero esto no quita que lo que vivimos y seguimos viviendo sea un kairós.

En las diócesis, tras el evento, la vivencia del FPJ en los participantes y colectivos ha sido muy positiva. Algunas de las cuestiones que se destacaban:

  Fue muy positiva y distinta de lo habitual la forma de entender el modo de relacionarse con los jóvenes.

  Se hizo un gran esfuerzo por ilusionar, mandar un mensaje de esperanza, ser creativos, etc.

  Fue metodológicamente adecuado para conseguir la comunión. No hubo censura, primó el diálogo, el respeto, la libertad…

  Para la gran mayoría de las diócesis que participaron, la experiencia vivida ha sido un gran impulso para el trabajo diocesano. Se ha vislumbrado de distintas maneras: en unas ha integrado a los que faltaban por llegar, en otras ha ayudado a reorganizar la delegación, ha servido de motor de arranque para aquéllas que estaban muertas o dormidas, ha re-ilusionado a las personas implicadas en la PcJ…

  A todos los colectivos y diócesis se les han abierto nuevos caminos y retos, un nuevo lenguaje que aplicar, más ideas que poner en práctica. Ha ayudado a enriquecernos con las experiencias de otros allí compartidas. El esfuerzo en la estética y formas juveniles ha calado especialmente.

  Descubrimos que todos somos necesarios y que es importante el esfuerzo de reflexión de actualización en la PcJ.

  Debemos primar las ganas de construir juntos y la comunión por encima de las dificultades.

Trabajo en red

Y, como conclusión, destacábamos que esta forma de trabajar -en red, dando protagonismo a los jóvenes, integrando realidades de Iglesia en un trabajo de comunión, alentando nuevas vocaciones evangelizadoras…- hoy, más que nunca, es necesaria. El evento, y lo vivido tras él, hace explícita la necesidad de reflexionar juntos sobre los jóvenes y cómo les estamos dando respuesta, de ayudarnos en la formación de agentes de PcJ y de compartir nuestras actividades, nuestros avances y desvelos.

Con tanta vida puesta sobre la mesa y tantas llamadas a seguir caminando, no tenemos dudas de que debe continuar el FPJ y cuanto va alentando. Apostamos por seguir trabajando con esta dinámica de comunión, pero… ¿cómo?

No se trata de generar una Pastoral paralela o alternativa, pues está inmersa en el corazón y la voluntad del trabajo de cada persona que así lo quiera vivir. Es una oportunidad cómo se ha trabajado hasta ahora y cómo se quiere seguir trabajando, una reunión de quien libremente decide juntarse para reflexionar, trabajar e impulsar la vida que el Espíritu vaya suscitando en torno a la PcJ que cada cual en su realidad lleva adelante.

Por eso, nuestra identidad la marca el manifiesto que se puede descargar de la web del fórum (www.forumpj.org).

Y organizativamente se mantiene una coordinadora que ejerce la función de animar y acompañar, y cuatro comisiones:

1. Participación social: formada por las entidades cristianas que pertenecen al Consejo de la Juventud de España. Es un espacio para compartir experiencias, recursos, actividades; reflexionar conjuntamente; tener posicionamientos comunes ante determinados temas y en el propio Consejo de la Juventud.

2. Comunicación: pensada para diseñar y alimentar la nueva web. Una web de webs que será un espacio virtual de comunión y trabajo en red. También para pensar nuevas publicaciones y apoyar las revistas de PcJ. La nueva web la estrenamos el 24 de septiembre y va cargada de información y nuevos espacios para compartir.

3. Formación: para detectar necesidades de formación que existan y ofrecer información de las propuestas formativas existentes, crear un Centro de Documentación on line y una guía de recursos personales, todo ello de PcJ.

4. Reflexión: para pensar en los jóvenes, su protagonismo, cómo les estamos dando respuesta… y compartir experiencias en este sentido. Como horizonte encontramos la Jornada Mundial de Juventud en Madrid 2011, una oportunidad para poner en práctica estas claves que descubrimos necesarias hoy en la PcJ.

Pero lo más interesante es lo que queda por escribir en este libro de la PcJ y lo mejor es que todos tenemos nuestra página para seguir soñando el futuro juntos…

Hoy el trabajo en red en Pastoral con Jóvenes es necesario y posible.

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