El cine de los 80 (y Tercera parte)

movimientos2523.jpgCon este artículo se termina la retrospectiva que, con motivo del 25 aniversario de la fundación de la Revista alandar, se ha realizado sobre el cine de los años ochenta. En esta última entrega vamos a comentar algunos de los títulos de películas más emblemáticos del cine español de esa década.

En el año 1980, el director de cine Pedro Almodóvar estrenaba Pepi, Luci y Bom y otras chicas del montón. En tono de comedia se trataban algunos de los temas (sexo, pasiones desmedidas) que serían más adelante el referente de sus películas. En el reparto figuraban actrices como Cecilia Roth, Carmen Maura y Chus Lampreave que le han acompañado en sus últimas producciones.

En 1981, El crack, del director José Luis Garci, nos presentaba a un Alfredo Landa alejado de sus papeles cómicos de hombre made in Spain, para meterse en la piel de German, un detective privado que busca a una adolescente y que en sus investigaciones llega hasta gente muy importante que está implicada.

En 1982, La colmena, de Mario Camus, nos mostraba a una galería de personajes, con el Madrid de la posguerra como fondo, que se refugiaban en la charla, en la compañía y en los sueños. Según Camilo José Cela, autor de la novela del mismo título: “La Colmena no es otra cosa que un pálido reflejo, que una humilde sombra de la cotidiana, áspera, entrañable y dolorosa realidad”.

En el año 1983, la película Volver a empezar, de José Luis Garci recibía el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Una historia melancólica en la que un premio Nobel de Literatura, que emigró a Estados Unidos durante la guerra civil, regresa a su Asturias natal por motivos personales. Allí se reencontrará con un antiguo amor de su juventud y con un viejo amigo. Destacan las interpretaciones de Antonio Ferrandis, Encarna Paso y José Bodalo, así como la música de Pachelbel. En ese mismo año destaca también El Sur, dirigida por Víctor Erice. Es una película que habla de la soledad, del amor perdido, de los deseos insatisfechos. Todo ello enmarcado en unas bellas imágenes, y unas buenas actuaciones como la de Icíar Bollaín, que años más tarde se convertirá en directora de cine.

En 1984, Los santos inocentes, de Mario Camus, fue una buena adaptación de la novela de Miguel Delibes. El director presta atención a los personajes humildes de un pueblecito extremeño durante los años sesenta y nos muestra con crudeza su vida cotidiana.

En 1985, tuvo mucho éxito una comedia entretenida aunque sin demasiadas pretensiones: Se infiel y no mires con quién, de Fernando Trueba. Los actores Santiago Ramos y Antonio Resines protagonizaban situaciones de enredo con amantes, hoteles y esposas que llegaban en los momentos más inesperados.

Un año después, se estrenaba Dragon Rapide, de Jaime Camino. Un drama histórico, con la guerra civil como telón de fondo en donde se relataban los primeros días del alzamiento militar, con el general Franco como protagonista.

En 1987, destacaron dos películas: Remando al viento, de Gonzalo Suárez y El bosque animado, de José Luis Cuerda. La primera contó con un reparto de actores de fama internacional, como Hugh Grant y Elizabeth Hurley; es un film romántico que recrea el viaje de dos poetas ingleses, Mary Shelley y Lord Byron. La segunda es una historia basada en la novela de Wenceslao Fernández Florez. Está ambientada en un pequeño pueblo gallego, en donde el bosque es el escenario para mostrar las relaciones que se establecen entre múltiples personajes, en un ambiente propicio para la magia y la superstición.

En el año 1988, Carlos Saura dirigió una gran superproducción: El Dorado. En ella recreaba la odisea del conquistador Lope de Aguirre, que al frente de unos cuantos centenares de hombres cruzó la selva amazónica en busca del mítico El Dorado. Una expedición en donde las pasiones humanas quedan al descubierto (ambición, codicia, poder) y que llevarán a la destrucción de todos los que en ella participan.

Finalmente, en el año 1989 tuvo un gran éxito la película Bajarse al moro, de Fernando Colomo. En esta comedia, sobre el consumo de “chocolate”, un joven Antonio Banderas y Aitana Sánchez-Gijón se verán envueltos en rocambolescas peripecias para viajar a Marruecos.

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