Beneficios de los huertos urbanos y comunitarios

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Foto. Tot en UCada vez un mayor número de ciudades apuestan por la creación de huertos urbanos. La pionera fue Barcelona, que en 1996 puso en marcha la primera red de huertos urbanos regulados, que establece como única condición para usarlo ser mayor de 65 años y vivir en el distrito donde se halla el huerto. Pero esta iniciativa no se destina en exclusiva a las personas jubiladas: muchas escuelas han comenzado a implantar estos huertos promovidos por asociaciones de madres y padres.

El acceso a los huertos urbanos se realiza por sorteo, previa inscripción de quienes tengan interés en ello en una lista de espera. Los afortunados y afortunadas tienen derecho a cultivar en la parcela que se les ha asignado durante un período determinado de años siempre que se comprometan a cumplir una serie de normas. Por ejemplo, cada titular debe hacer frente de los gastos de sus propias semillas y plantas y, en algunos huertos, también pagan una parte del agua de riego. Se comprometen a destinar su cosecha al autoconsumo y a respetar las parcelas vecinas.

Beneficio social y educación ambiental

Numerosos estudios subrayan los beneficios terapéuticos y sociales de la horticultura. Por esta razón, en numerosos huertos se dispone de parcelas reservadas para pacientes neurológicos o con algún tipo de discapacidad, además de para jóvenes y adultos en riesgo de exclusión social. Además, en el caso de las personas jubiladas, los cuidados en el huerto les proporcionan ocupación regular y previenen las depresiones.

Pero las bondades de estos espacios ecológicos urbanos no acaban aquí. Los huertos son una forma de educación ambiental y nutricional. De ahí que los ayuntamientos concierten visitas con diferentes colegios para que niños y niñas disfruten de la oportunidad de observar cómo se cultiva una lechuga.

El hecho de fomentar el cultivo para el autoconsumo, aunque solo se trate de un par de hortalizas al mes, aporta una nueva perspectiva sobre la seguridad de los alimentos, el uso de productos químicos y el cuidado de la tierra. Por otro lado, esta actividad fomenta la conciencia del reciclaje de los residuos (el abono que se usa se elabora con los residuos orgánicos), de la conservación de los espacios comunes y la convivencia. Al fin y al cabo, entre todos los usuarios y usuarias deben mantener cuidado el huerto, respetar las instalaciones comunes y compartir los gastos de agua.

Huertos y jardines comunitarios

Foto. TALP

La existencia de descampados, solares vacíos y terrenos degradados en las ciudades es una oportunidad de dotar a esos espacios de otro significado y de incorporar la participación de los vecinos y vecinas en la transformación del paisaje de su entorno vital. La conformación del paisaje urbano debe responder a la diversidad de personas que lo habitan.

De una manera natural, las personas se apropian de los espacios urbanos y les otorgan unos significados y usos diferenciados. Los descampados, taludes, bordes, solares vacíos… son un espacio privilegiado para ser recuperados por parte de la comunidad con el objetivo de responder a sus propias necesidades convirtiéndolos en campos de juego, espacios de estancia, senderos peatonales y jardines privados o comunitarios… Las necesidades y deseos de la comunidad vecinal multiplican las posibilidades de uso y la diversidad de las actuaciones. El conocimiento del espacio y de su historia por parte de sus habitantes y la capacidad de control comunitario sobre él aseguran que los proyectos que se desarrollan desde la propia comunidad tengan más garantías de ser asumidos por el vecindario como propios y de que se impliquen en su cuidado.

El encuentro con otras personas, el intercambio de ideas y la capacidad de tomar decisiones y actuar sobre el entorno fortalecen las relaciones comunitarias y potencian la creatividad. Hay muchas experiencias interesantes de espacios urbanos recuperados (formal o informalmente) por grupos vecinales para realizar proyectos colectivos donde el intercambio de información, de experiencia, de energías, convierten el lugar en un milagro de la multiplicación de los panes y los peces.

Para más información:

 En Madrid: http://redhuertosurbanosmadrid.wordpress.com

 En Barcelona: http://huertosurbanosbarcelona.wordpress.com

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