Por Julia Almansa, Fundación Luz Casanova

Estamos viviendo momentos de encrucijada, momentos de profundos cambios, y momentos para vivir en la frontera. Creo que a quienes habéis construido Alandar en estos 37 años os resultarán transitables pues es parte de la esencia de Alandar y sin duda serán seña de identidad en esta nueva etapa que ahora se inicia.

Lo primero que me surge es agradeceros el trabajo de estos años, por lo que habéis significado para muchas de nosotras y por las aportaciones que habéis hecho tanto en el ámbito social como espiritual y que nos han “construido”. Habéis acompañado muchas vidas,  habéis dado voz a  muchas realidades silenciadas y ese  es un gran  legado.

Este es proyecto de futuro, y quisiera felicitaros por esa reconversión, porque es esperanzadora en un momento como el actual donde si cabe sois más necesarias que nunca.

Como lectora, como parte de una de las organizaciones a las que habéis dado voz ,  como mujer y como parte de la Iglesia, gracias y felicidades por este nuevo camino que sin duda construiremos juntas.