La Iglesia Católica utilizará blockchain en las celebraciones eucarísticas mientras dure la pandemia

Están obligados a oír misa entera los días de precepto (que son los domingos y los días obligatorios señalados por la Iglesia) todos los bautizados católicos que han cumplido los siete años y tienen uso de razón. De acuerdo con el Catecismo de la Iglesia Católica, los que deliberadamente faltan a esta obligación, como por ejemplo los lectores de Alandar, cometen un pecado grave. Sin embargo, con motivo la pandemia de COVID-19 el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal arzobispo de Barcelona Juan José Omella, ha recomendado que se sigan las misas por televisión y muchos lo hacen desde el sofá. Para que el sacramento siga siendo válido, y en un despliegue técnico sin precedentes, la Iglesia utilizará la tecnología blockchain desde el momento de la consagración. Una empresa tecnológica, es decir extranjera, ha sido la encargada de implementar una plataforma blockchain para la Iglesia. Esta plataforma brindará transparencia a la cadena de suministros espirituales. Otra empresa proporciona servicios de seguridad a varias parroquias. Y una tercera implementará un servicio de donaciones para la colecta que acepta bitcoins, diezmos de trigo, monedas de plata y cualquier divisa.

“La cadena de bloques evita la extracción predatoria de salvación en medio de la pandemia de coronavirus. Lo del blockchain es algo difícil de explicar y de entender. Pero también lo es la transubstantación. Solo les pedimos a nuestros fieles que hagan un acto de fe”, ha declarado un sacerdote bajito con granos y gafas. “La misa se transmite por los mismos sistemas que la programación de Telecinco o de la Sexta, y debemos proteger la calidad del sacramento. A diferencia de la bendición Urbi et Orbi, que utiliza el sistema de satélites que Kennedy regaló a Juan XXIII en plena Guerra Fría, las misas se basan en una red de antenas de radiotelevisión por la que hoy se está transmitiendo cualquier cosa.”

BREVES

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