Hace mucho tiempo, en una tierra muy, muy lejana…
El joven Jesús Seawalker siente la llamada de la Fuerza e idea un plan para derrotar al Imperio. Después de una primera victoria frente a los mercaderes del templo, es perseguido por los siniestros agentes del Imperio. Se dirige velozmente a Jerusalén en su burro mientras resguarda los textos sagrados que pueden salvar a su pueblo y restaurar la libertad en la galaxia.

Seguramente les suene esta introducción porque ha inundado todos los espacios publicitarios en las últimas semanas. Se trata de la primera película producida por el Vaticano y narra la Resurrección y Ascensión de Jesús. Su título es Bible Wars: El ascenso de Seawalker*. Sin estropear el desenlace, podemos adelantarles que hay una gran sorpresa final sobre quién es el padre de Jesús Seawalker.

En su constante búsqueda de nuevas estrategias de marketing, no es noticia que el Vaticano había puesto el ojo en la saga de Star Wars (para nuestros lectores por encima de 70 años, es decir, todos, así es como llaman ahora a la Guerra de las Galaxias). Pese a la juventud y atrevimiento de las élites vaticanas, el rodaje de la película fue complejo, sobre todo para minimizar el papel de la mujer en cualquier escena relevante salvo en la limpieza de las naves especiales de las iglesias. En el estreno de la película el pasado 1 de enero, el Cardenal Grievous comentó al respecto: “El éxito de Star Wars nos interesó hace tiempo, pero lo que realmente nos llamaba la atención es que llevaran 50 años contando la misma historia y que no se les vaciaran los cines. Ahí teníamos mucho que aprender”. Grievous confirma un secreto a voces al afirmar que “nuestro primer acercamiento a Star Wars fue elegir a un Papa que se pareciera a Darth Sidious. Cuando se lo propusimos a Ratzinger le pareció buena idea, pero nos pidió libertad para dimitir del cargo una vez conseguido el efecto de marketing que se buscaba”.

Los esfuerzos dieron resultado y la producción es ya un éxito de recaudación. En la mayoría de las misas están proyectando la película y los ingresos se han disparado al instalar puestos de venta de vino dulce y de un tipo de minipizza baja en calorías que es la hostia. Ante las críticas por la venta de pan y vino, Grievous ha comentado que “Llevábamos muchos años regalando el catering y las cuentas no salían”. En línea con estos resultados, ya está previsto que El ascenso de Seawalker sea el primer episodio de una trilogía dedicada a la Trinidad. También se prevé una secuela actual, donde un Papa que parecía retirado se rebela contra el Imperio del Papa Francisco.

Para apoyar la promoción de la película, se han cambiado algunos nombres relevantes de la jerarquía eclesial. Así, a Juan XXIII se le conocerá en 2020 como Obi-Juan y a Rouco Varela como Darth Varel, quien ha puesto como condición seguir disfrutando de su ático en Bailén y su servidumbre.

Imagen promocional de la secuela A New Pope donde se ve a Darth Sidious con un cardenal católico y a Joseph Ratzinger con Darth Varel.

*Seawalker: el que camina sobre el mar.