La conquista de estudiar y trabajar en Senegal

haciaunaeconomia.jpgEscriben en páginas ordenadas, con caligrafía redonda y regular que no supera nunca los márgenes. En columnas de números rojos y azules para apuntar las entradas y salidas. Una verdadera conquista para las mujeres wolof que, a pesar de un trabajo agotador y de los múltiples hijos, han conseguido encontrar tiempo para estudiar, y hoy gestionan autónomamente comercios y molinos para cereales. Todo gracias a la Asociación Anafa de promoción de las mujeres en algunos poblados rurales de Senegal, donde un 90% son analfabetas. Mujeres que se levantan a las 5 de la madrugada para conseguir agua, ir a buscar leña a varios kilómetros, trabajar en los campos, cuidar de sus familias y del hogar. Estas mujeres se han organizado en grupos y han iniciado una serie de actividades en sus poblados con el apoyo de la asociación, la primera de ellas cursos de alfabetización solicitados por ellas mismas.

Lo primero leer y escribir

Aprender a leer y a escribir es un pre-requisito fundamental para desarrollar cualquier actividad, por ello las mujeres hacen enormes sacrificios para frecuentar el curso, llegando a autotasarse. Orgullosas escriben vocales y consonantes con caligrafía cuidada en sus cuadernos rosas. En seis meses aprenden a leer, escribir y a hacer las cuatro operaciones de cálculo. Los resultados son sorprendentes si se piensa que van a clase sólo dos horas al día, con los niños en brazos y tras una jornada de trabajo agotadora.

Después del curso de alfabetización el grupo de mujeres ha recibido un préstamo para iniciar pequeñas actividades económicas; alguna ha comprado animales; otras, telas para confeccionar vestidos que han vendido. Durante la asamblea se distribuyen los fondos recibidos. La presidenta y la secretaria del grupo coordinan al colectivo y sus recursos económicos. Siempre gracias al préstamo, en cada poblado ha nacido una pequeña tienda que evita a las mujeres tener que caminar kilómetros hasta los mercados para comprar géneros de primera necesidad. La gestión de la tienda es por turnos y cada trío de mujeres es responsable de la contabilidad durante su periodo. Si falta dinero tienen que ponerlo ellas. Por eso les conviene que la contabilidad cuadre y escriben todo en dos cuadernos bajo el mostrador: las entradas, las salidas, las ganancias…

En las tiendas hay especias, jabón, géneros de primera necesidad y algunos cosméticos. Las mujeres senegalesas son muy presumidas. La asociación Anafa prefiere prestar a las mujeres porque son más fiables. Son estables y se quedan en los poblados, invirtiendo con ganas para mejorar las propias condiciones de vida.

¿Qué hacer con los ordenadores usados? ¿dar o tirar?

La reutilización de estos equipos es muy fácil de llevar a cabo a través de la Fundación BIP BIP.

Se ocupa de:
• Recepcionar los ordenadores.
• Procesarlos y actualizarlos.
• Donarlos a las personas que lo necesiten, en especial con dificultad de inserción laboral.
• Montar Aulas Informáticas de libre acceso para colectivos en riesgo de exclusión (2134 aulas ya han sido creadas en España).
• Estas acciones se complementan por la formación TIC de los destinatarios, de forma que saquen el mayor partido de estos equipos.
La Fundación cumple con el Real Decreto208/2005 sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos. Una vez realizado el procesamiento de los equipos informáticos, se entrega un certificado de borrado de datos.

Más información:

administracion@fundacionbip-bip.org o su teléfono 91 702 07 50 o en http://www.fundacionbip-bip.org/fundahome/donacion_equipos.html

La Fundación Bip Bip, con nº de registro 28/1140, está respaldada por el Ministerio de Ciencia y Tecnología (MITYC) y auditada anualmente por la Fundación Lealtad.

merchemas@fastwebnet.it

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