Si se calla el cantor…

Si se calla el cantor calla la vida porque la vida, la vida misma es todo un canto. Si se calla el cantor, muere de espanto la esperanza, la luz y la alegría.

Si se calla el cantor se quedan solos los humildes gorriones de los diarios, los obreros del puerto se persignan quién habrá de luchar por su salario.

Si se calla el cantor muere la rosa ¡De que sirve la rosa sin el canto debe el canto ser luz sobre los campos iluminando siempre a los de abajo.

Que no calle el cantor, porque el silencio cobarde apaña la maldad que oprime, no saben los cantores de agachadas, no callarán jamás de frente al crimen.

Esta madrugada, la madrugada del día que escribo esta columna, ha muerto Mercedes Sosa, La Negra. ¿Quién nos cantará ahora? ¡Si se calla el cantor… calla la vida! ¿Quién protestará? ¿Quién pondrá voz a los indígenas (os habéis dado cuenta lo fácil que es confundirse al escribir esta palabra y poner, por error, indignos)? Se ha ido la que daba gracias a la vida. Sirva pues este primer párrafo en la escalera de noviembre para recordar, abrazar y homenajear a esta maravillosa mujer.

Sin embargo la vida sigue para los que continuamos en este mundo y esta escalera no puede quedarse quieta.

Varios son los temas que me preocupan, todos más o menos alrededor de un mismo asunto (sí, lo siento, la crisis una vez más). El primero tiene que ver con la salida de la crisis. No con el cuándo, sino con el cómo. ¿Saldremos para volver a la normalidad? ¿Estamos deseando salir para que todo siga como antes? Si eso es así, si la salida de la crisis supone volver al modelo de consumo desaforado, de sobreendeudamiento, de dependencia del automóvil, del ladrillo disparado… ¡apañados vamos! Crisis significa cambio, cambio significa oportunidad. ¿No la hemos perdido? ¿No la estamos dejando pasar? Recuerdo que hace unos meses escribí una columna con el título “ahora más que nunca” exponiendo que la crisis era la mejor oportunidad para cambiar de paradigma, de modelo, de esquema. Creo que hemos perdido una buena ocasión para hacer esa revolución económica, social, política, medioambiental. ¡Y es que no aprendemos!. Pero nadie o casi nadie cantará sobre esto. Nota al margen para quien esté interesado: recomiendo escuchar a Alfaya en su “Canción para el habitante de las grandes superficies”.

El segundo, también a vueltas con los dineros, son los famoso tres millones de euros que el vicepresidente jubilado del BBVA va a cobrar (supongo que aparte de su pensión de la Seguridad Social). Simplemente: pornográfico. Pornográfico por no decir indigno, impresentable, inaceptable… ¿Y esto tampoco nos mueve del sillón? ¿no salimos a la calle, a los medios, a expresar nuestro cabreo? ¿Cómo puede aceptarse esto? Debía haber movilizado a sindicatos, Ongs, asociaciones… Y nos hemos callado. Si se calla el cantor…

Otra callada por respuesta ha sido el maquillaje de las cifras de AOD presupuestadas para el año que viene. A nuestro gobierno se le llena la boca de decir que desde que ellos llegaron hace ya casi 6 años se ha más que duplicado el porcentaje del PIB destinado a ayuda. De un 0´23 que se encontraron a un 0´5, camino de ese 0´7 prometido: y, sin embargo, este año, que en términos relativos sí parece haber subido ligeramente, en términos absolutos disminuye. Si bien es cierto que las ONG se han cansado de denunciar y criticar, no menos cierto es que alguna de las más combativas han sido acalladas, para dar paso a aquellas cuya voz es más débil, más tímida, más complaciente con el poder. No se ha callado la Coordinadora de ONGD. No se ha callado la campaña Pobreza Cero… pero su canto no llega alto, no llega fuerte.

Canto que también ha tratado de ser apagado en estos meses otoñales ha sido el de las protestas contra la LOEX (ley de extranjería) que coloca en situaciones muy difíciles a los inmigrantes. Más de 500 asociaciones han firmado y presentado el manifiesto Con esta LOEX perdemos todos: nuestra sociedad retrocede y también los derechos de los inmigrantes.

Y tantos y tantos cantos silenciados. Como veis, el objetivo es callar al cantor. Porque si se calla el cantor, calla la vida.

Mercedes se ha ido. Su voz se ha apagado. Nos queda su fuerza, sus ojos, su pandero recorriendo la cintura del Sur. Mercedes ¡No te calles!

ballesteros@cee.upcomillas.es

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