Argentina Go, la realidad social conmueve

Mientras algunos argentinos demandan Tierra, Trabajo y Techo, otros tantos se evaden de la realidad buscando pokémones.

El pasado el 4 de agosto se conmemoraron 40 años del asesinato de  monseñor Enrique Angelelli, quien fue un profeta argentino que abrazó con la vida a los pobres y, con la palabra y el ejemplo, sostuvo que «debemos tener permanentemente un oído puesto en el corazón del Misterio Pascual y el otro en el corazón del pueblo».

Buenos Aires fue testigo de una marcha de trabajadores el día de San Cayetano.
Foto. Maximiliano Moreno

Pueblo argentino que hoy tiene el corazón entristecido porque el 34% de sus integrantes vive en la pobreza y el 6%, en la indigencia; por el aumento inusitado de los precios de los productos que integran la canasta familiar; una alarmante alza de los precios de los servicios públicos y una bajada del poder adquisitivo de los trabajadores que tuvieron la fortuna de no ser alcanzados por la ola de despidos que azotó al país a principios de año.

Pero esta acuciante y estremecedora realidad no ha derrotado al pueblo argentino sino que, por el contrario, agiganta la rebeldía y fortaleza que palpita en su corazón y lo impulsa a luchar y organizarse contra políticas de ajuste económico y social que están teniendo como resultado una progresiva exclusión social.

Así, por ejemplo, con motivo de la celebración de la Fiesta de San Cayetano, el pasado domingo 7 de agosto miles de trabajadores y trabajadoras, con el alma estremecida por la situación de su país, marcharon 13 kilómetros reclamándole al gobierno que declare al país en situación de Emergencia Social y constituya un Comité de Crisis que (junto a centrales obreras y movimientos sociales) implemente programas sociales y de creación de empleo.

En esta protesta también la Iglesia tuvo una fuerte presencia ya que, a principios del mes pasado, Francisco había planteado que “cuando pedimos trabajo estamos pidiendo poder sentir dignidad… esa dignidad que nos confiere el trabajo; poder llevar el pan a casa. Trabajo, esa T que (junto con las otras dos T: Techo y Tierra) está en el entramado básico de los Derechos Humanos; y cuando pedimos trabajo para llevar el pan a casa estamos pidiendo dignidad”.

Buenos Aires fue testigo de una marcha de trabajadores el día de San Cayetano.
Foto. Maximiliano Moreno

Pero, por paradójico que parezca, muchos argentinos se hacen los desentendidos frente al padecer de sus semejantes y, como si nada ocurriera en su país, el pasado 3 de agosto celebraron la llegada a Argentina de Pokémon Go, que es una aplicación a través de la cual las personas buscan capturar pokémones y luego adiestrarlos para que ganen batallas.

Estas personas que celebran en el mundo virtual tienen la conciencia adormecida y viven en una “realidad aumentada” en donde, para tener éxito, no se requiere tener sensibilidad y mucho menos comprometerse con la defensa de los derechos vulnerados de los prójimos.

Definitivamente en estos tiempos que corren cada uno de los argentinos debe decidir si permanece en su burbuja de ficción cazando pokémones o si, por el contrario, se conmueve frente a la situación social del país e intenta construir un país en donde las espinas y el desencanto se truequen por dignidad y trabajo.

Autoría

  • Daniel Benadava

    Nací en 1973 en "una tierra hermosa, de América del Sur, mezcla gaucha de indio con español" llamada Argentina.  Además de psicólogo y catequista, soy docente y referente pedagógico en barrios vulnerados en sus derechos por el Estado.  Desde hace más de una década, y siempre con "un oído en el pueblo y otro en el Evangelio", escribo en Alandar intentando dar cuenta del entramado de esperanzas y fragilidades por el que transita Latinoamérica. 

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