Puntualizaciones sobre algunos aspectos del credo

Me confieso hijo de la Iglesia y, por lo mismo, intento asumir con gozo la fe que ella me propone y que ya viene de siglos; una fe que está contenida fundamentalmente en el credo.

Pienso, sin embargo, que no sería honesto conmigo mismo si dejara de hacer algunas puntualizaciones que en absoluto tocan lo esencial, pero que considero necesarias para su mejor comprensión y, por lo mismo, la vivencia del mismo.

[quote_right]Me confieso hijo de la Iglesia y, por lo mismo, intento asumir la fe que ella me propone [/quote_right]

Para comenzar y cuando decimos “Creo en Dios Padre”, pienso que ya es de sobra conocido que esta concreción que hacemos sobre Dios se debe a un paradigma propio de los primeros tiempos en el que el patriarcado era el aspecto predominante en la sociedad del momento y que ha durado muchos siglos, dicho sea de paso. La modernidad nos ha introducido en nuevos paradigmas en todos o en la mayor parte de aspectos de la vida; también en lo que se refiere al progenitor y progenitora, respecto a la persona engendrada. Ello quiere decir que hablar hoy de “Padre” no debe llevarnos a entenderlo en el sentido de un ser viril, sexualmente masculino, sino a la capacidad de concebir y/o engendrar que, traducido a nuestro lenguaje común y cotidiano, nos llevaría a entenderlo como “Padre-Madre”. Algo, por cierto, que cada vez es más común entre los católicos.

¿Pensamos palabra por palabra lo que decimos al rezar? Foto: MinamieSi continuamos recitando dicha profesión, nos encontramos con un “Dios todopoderoso que ha creado el cielo y la tierra”. De todo ello quisiera comenzar matizando el “Todopoderoso”. Estoy convencido de que, cuando nos encontramos con este concepto, nos vamos sin querer al voluntarismo caprichoso y fácil, en el sentido de concebir un Dios que hace lo que quiere, como quiere y cuando quiere. Ya dejamos de lado aquello de “hacer un círculo cuadrado” porque nos parece, con toda razón, que sería entrar en uno de los absurdos más ridículos que uno puede llegar a imaginar. Al llegar aquí me gustaría puntualizar que el poder de Dios no tiene nada que ver con nuestro “Hacer”, con nuestro poderío y potencia humana. El poder de Dios está en la dimensión opuesta al nuestro precisamente, es decir, al hecho de actuar, que sería nuestro caso. El poder de Dios está íntimamente relacionado y ligado con su “Ser”, que es lo mismo que ligado con aquello que lo define por excelencia como son, entre otras cosas, su amor, su misericordia y su ternura.

[quote_right]El hecho de un Dios que crea pasa a un segundo término frente al de un Dios que da sentido a mi existencia [/quote_right]

Sin querer hemos llegado al “Dios creador”, otro de los caballos de batalla más fuertes que existe a nivel de fe, que tantas polémicas ha levantado y que tanto ha contribuido y sigue contribuyendo a la fe de unos y al ateísmo de otros. La teoría del creacionismo está más que superada frente a un evolucionismo cada vez más evidente. Si esto es así, la pregunta es más que obvia: lo que dice el credo está más que superado y en estos momentos quedaría fuera de lugar. Si pretendiéramos entenderlo al pie de la letra, está claro que sería así. Pero, ¿por qué no cambiamos el concepto “crear” por el de “dar sentido”? Sea como fuere el origen del mundo y de la vida, de manera especial cuando nos referimos a las personas, el hecho de un Dios que crea pasa a un segundo término frente al de un Dios que da sentido a mi existencia como ser humano. Es decir, mi vida y la vida de todas las personas tiene sentido en cuanto el amor. No olvidemos que, según el apóstol Juan, “Dios es amor”, llena todo mi ser y se convierte en el motor de mi actuar. Solamente desde esta perspectiva me siento capaz de entender lo que dice san Pablo: “Sin amor no soy nada”.

 

Autoría

  • Joan Zapatero

    Nacido en Tórtoles de Esgueva (Burgos), es licenciado en Geografía e Historia y en Ciencias Religiosas. Su vida ha estado ligada de una manera estrecha al mundo de la juventud, tanto en su faceta de profesor como Catedrático de Geografía e Historia en un Instituto público de Educación Secundaria, como acompañando a grupos diversos. Ha publicado varios libros de crítica y de ensayo. En la actualidad colabora en diversas revistas y foros.

    Ver todas las entradas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *