El sociólogo y profesor Rafael Díaz-Salazar nos ha hecho el favor de recuperar en un libro los discursos de Francisco a los movimientos populares, que contienen lo esencial de su pensamiento social: su crítica radical al sistema, por un lado, y por otro, su apuesta por la esperanza activa que significan los movimientos de los empobrecidos del mundo. Son reflexiones para no olvidar.

El recién publicado Francisco, Con los movimientos populares del mundo, tiene además el acierto de haber entrevistado a varias personas relevantes del ámbito social y eclesial, ateos en su mayoría, que admiran la aportación del Papa jesuita al debate sobre el futuro de la humanidad. Aquí puede consultarse el índice y la estructura del libro.
Por qué este libro, ¿tenías miedo de que se perdiera esta parte del legado de Francisco?
Los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares, en los que ha participado siempre Francisco, son bastante desconocidos en España, incluso en sectores sociales comprometidos. Evidentemente, hay excepciones. Además de informar con detalle sobre ellos, la pretensión de fondo es que se lleve a la práctica el pensamiento social de Francisco.
Si se asimila, genera formas de ver la realidad, sentimientos y comportamientos en la vida cotidiana que son muy necesarios para impulsar una contracultura frente a la xenofobia, la indiferencia, el individualismo, la impotencia.
El libro -del que soy mero editor y en modo alguno autor- es también una herramienta para animar a organizar encuentros entre organizaciones cristianas y movimientos sociales populares en las iglesias locales y las provincias. De esta forma, se puede ir dando cuerpo a una Iglesia que dialoga con sectores no religiosos y está presente en las fronteras y las periferias.
¿Cuál es el origen de esa apuesta de Francisco por los movimientos populares?
Su presencia constante en las villas miseria de Buenos Aires, su relación con las organizaciones de base que crearon servicios comunitarios, empresas de economía popular, sindicatos de trabajadores de la economía informal. También fue muy importante su acción contra la trata de mujeres y las redes de prostitución. Su relación con prostitutas, con quienes celebraba la Eucaristía, y con los cartoneros, a los que acompañaba de noche vestido de civil mientras recogían basuras, era cercana, conocía sus problemas, practicaba la amistad con quienes sufrían opresión.
A quienes lean el libro, les recomiendo que empiecen con el Anexo 1 que contiene una homilía contra la esclavitud de las mujeres víctimas de la trata y la prostitución. Él creó una vicaría especial para las periferias de Buenos Aires. A ver si aprenden y lo imitan los que mandan en la Iglesia.
Parece que el entendimiento fue rápido, que también los movimientos populares se dejaron fascinar por Francisco…
Sí. En un mensaje precioso con motivo de su muerte dijeron que “los excluidos lo abrazaron como propio”. Sus discursos y mensajes eran valientes y radicales y expresaban muy bien su realidad y sus aspiraciones. Asombra que movimientos sociopolíticos de empobrecidos en lucha en los cinco continentes – muchos de los cuales no están formados por cristianos- hayan tenido como fuente de inspiración el pensamiento de Francisco. Es algo inaudito y posee una enorme actualidad ante lo que está aconteciendo en España y en el mundo.

¿Puedes resumir el núcleo del pensamiento social de Francisco expresado en los discursos a los Movimientos Populares?
La matriz de su pensamiento es el destino universal de los bienes que es un derecho primario de toda la humanidad. Según Francisco, la propiedad privada es solo un derecho secundario que tiene que estar conectado con el primario y ponerse a su servicio. De esta forma, rompe el principio central de la economía capitalista. Considera que la economía dominante “mata” y, además, destruye el medio ambiente. Declara que el sistema que impera en el mundo “es terrorista”.
Francisco hace un llamamiento a los movimientos populares para que descubran el “hilo invisible” de la lógica estructural y perversa que causa sus males. La economía capitalista tiene en el centro un ídolo al que sacrifica todo: el dinero y a este ídolo inmola las personas, los pueblos y la naturaleza.
El belicismo, el imperialismo y el neocolonialismo extractivista son manifestaciones de ese afán de dominio a toda costa que es esencial para el desarrollo del capitalismo. Desde estas tesis, plantea con claridad la necesidad de superar este sistema.
Me parece también muy interesante su afirmación de que las democracias están secuestradas por poderes empresariales, financieros y mediáticos. Denuncia la difusión de una cultura del miedo por parte de estos poderes para amedrentar a la ciudadanía y para reforzar un nuevo autoritarismo. Piensa que es necesario superar el marco formal de las democracias. Estas sólo pueden ser regeneradas por un modelo participativo que tenga en el centro las demandas y propuestas de los movimientos sociales populares.
Me gustaría también destacar su afirmación de que “cada país es del extranjero, en cuanto los bienes de un territorio no deben ser negados a una persona necesitada que provenga de otro lugar”. Esta tesis rompe la estrategia de las extremas derechas y deslegitima a quienes las apoyan.
¿Cómo se traduce ese mensaje en este nuevo escenario internacional?
El imperialismo no se puede tolerar. El belicismo y el rearme no solucionan nada. Las fronteras abiertas a los inmigrantes son el precio a pagar por no redistribuir la riqueza mundial. La ecología ha de ser la prioridad internacional. Hay que superar el capitalismo. Sin una cultura samaritana de masas la deshumanización está asegurada. La tecnocracia y la hiperdigitalización son formas sutiles de dominación de los tecno-oligarcas y el modo más efectivo de alienación e idiotización de masas.
Añado yo: la IA ha abierto las puertas del infierno y nos devorará.
¿Por qué crees que en Europa estos discursos de Francisco han pasado más inadvertidos?
Las Iglesias europeas, salvo excepciones minoritarias, no los han hecho suyos. Recuerda lo que decía Johann Baptist Metz: la religión que impera en Europa es burguesa. Además, la mayoría de los europeos no tienen una perspectiva internacionalista. Falta interés para conocer las luchas de movimientos de empobrecidos en diversos continentes. Además, estos discursos cuestionan fuertemente la cultura ciudadana, la economía y la política en los países enriquecidos a las que, en el fondo, no se quiere renunciar.
Porque ¿qué nos recuerdan los mensajes de Francisco a los que vivimos en los países ricos?
Nuestras formas de vida y de producción económica, así como las políticas gubernamentales, empobrecen a muchos países del Sur y causan las migraciones. Además, los devastan por el extractivismo con el que los saqueamos. Tenemos que cambiar ecológicamente en todo y lograr vivir mejor con menos, superando las formas capitalistas del mercado de trabajo y de acumulación privada de plusvalía. Se requiere una transición ecosocial orientada al poscapitalismo. Nuestra economía mata, afirma Francisco.

¿Por qué gente atea o agnóstica se siente atraída por el mensaje de Francisco?
Por su autenticidad evangélica, por su anticlericalismo, por ser una voz que defiende a los explotados y excluidos del mundo, por sus críticas a la economía y a la política dominantes, por presentar a Cristo liberado de los corsés eclesiásticos. La Iglesia en múltiples ocasiones -ya lo dijo el concilio Vaticano II- lo ha velado más que revelado. Cristo desnudo siempre interesa. Para lo que me preguntas, recomiendo vivamente la entrevista a Javier Cercas que aparece en la tercera parte del libro.
Haz un poco de spoiler con alguna o algunas declaraciones de los entrevistados que te hayan tocado especialmente…
En la tercera parte del libro aparecen entrevistas a cuatro ateos que tienen relevancia sociopolítica y cultural a escala internacional y que se han sentido cercanos a Francisco y a los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares. También se entrevista a Charo Castelló y a Pepa Torres, que son dos mujeres cristianas, activistas sociales y feministas. Respondo con una micro-antología a lo que me demandas.
Pepe Mujica: “Yo al Papa Francisco lo veo como un luchador formidable que usa todo su peso institucional para golpear nuestra conciencia, para convocar a la sociedad, para mostrar que es posible un mundo mejor. Por eso me considero amigo ideológico del Papa”.
Ignacio Ramonet: “Francisco ha sido un Papa tremendamente querido por los humildes, un Papa muy respetado, mucho más allá de los fieles de religión católica. Evidentemente, ha sido un líder mundial, el líder mundial también de los humildes, el líder de los pobres, el líder de los movimientos sociales”.
Javier Cercas: “O la Iglesia católica vuelve al cristianismo de Cristo –siguiendo la dirección señalada por Francisco – o va hacia la más absoluta irrelevancia. O hacia la extinción […] Bergoglio dijo que, en lo esencial, su proyecto consistía en sacar a Jesucristo de la sacristía y colocarlo en el centro: en el centro de la iglesia, en el centro del mundo; es decir: su proyecto consistía en volver al cristianismo de Cristo, en que la iglesia católica volviera a él”.
Michael Löwy: “Para el Papa Francisco, los desastres ecológicos y el cambio climático no acontecen simplemente por comportamientos individuales, aunque ellos tienen incidencia, sino por los actuales modelos de producción y de consumo”.
Charo Castelló: “Los movimientos populares son un ejemplo vivo para que todos los oprimidos y explotados se organicen y se incorporen a las luchas sociales, pues estas son imprescindibles para tener una tierra habitable y justamente repartida, para disponer de un techo y para tener un trabajo justo”.
Pepa Torres: “Todos estos discursos de Francisco han sido absolutamente iluminadores y reconocedores de las personas cristianas y no cristianas que somos activistas sociales”
¿Cómo organizar la esperanza activa en estos tiempos?
En primer lugar, perteneciendo a movimientos y organizaciones que siguen luchando actualmente contra las causas que producen injusticia y, a la vez, crean a nivel micro experiencias alternativas de la vida a la que aspiramos a nivel macro. Francisco siempre criticó “el pesimismo estéril”. También dijo que los movimientos populares eran “poetas sociales” porque se rebelaban contra las situaciones en las que impera la miseria e iban construyendo belleza social con sus luchas transformadoras. Me parece que conocer a través de este libro la acción de los movimientos populares en muchos lugares del mundo – se ofrecen QR para visualizarlos y no solo leer sus demandas- es una fuente de esperanza.
Como la esperanza no se basa en el optimismo y en el voluntarismo, tenemos que nutrirnos con sabidurías de diverso tipo. No tengo la más mínima duda de que los discursos de Francisco las contienen y, por ello, invito no solo a leerlos, sino a meditarlos con calma.
