Consejo de Redacción

Álvaro Mota Medina

Extremeño de nacimiento y madrileño de adopción desde que, hace unos años, me trasladé a la capital a trabajar para la Juventud Estudiante Católica. A la militancia en este movimiento le debo y le he dado lo mejor de mi juventud: experiencias, viajes y el corazón lleno de nombres. Ejercí como presidente general de JEC y trabajé en la coordinación internacional de la Acción Católica en el período 2014-2017. Desde 2015 vengo colaborando regularmente con Alandar. Pero mi vocación es el arte en general y la música en particular. Soy titulado en piano por el Conservatorio Superior de Música de Badajoz (2014), clave por el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (2019) y Máster en música española e hispanoamericana por la Universidad Complutense de Madrid (2019). Comparto reflexión, arte, vida y poesía en mi blog «De vivencias y cadencias»

Ana Gamarra

Peruana de nacimiento, pero ciudadana del mundo en la actualidad. Hace más de una década, en Perú, de la mano de Gustavo Gutiérrez – padre de la Teología de la Liberación – descubrí que debía (y podía) poner la economía al servicio de la vida.

Llegué a Europa con este objetivo, pero me topé con el 15M y los grandes recortes al Estado de Bienestar. Esos años me marcaron tanto que decidí enrumbarme por el mundo de la fiscalidad. Terminé viviendo en Bélgica en búsqueda de más herramientas para poder hacer propuestas serias y reales desde el mundo de la tributación. Hace poco terminé el doctorado en economía pública y ahora me dedico a estudiar el impacto de las políticas fiscales en la eficiencia económica, el bienestar económico y la recaudación tributaria. Los nuevos aires me llevan a desempeñar estos análisis en Melbourne Institute: Applied Economics & Social Research (University of Melbourne). Creo firmemente que  los impuestos son una herramienta de transformación social, instrumentos de cambio sobre todo en los países pobres.

Mi apuesta personal es ¿cómo hacer que la fiscalidad tenga rostro humano? Actualmente, soy militante en el Movimiento de Profesionales Cristianos (PX), colaboradora en la revista Páginas-CEP (Perú) y Análisis Tributario-AELE (Perú) y desde hace dos años pertenezco a este Consejo de Redacción.

Contacto: www.anagamarra.com

Periodista nacida en Carcabuey (Córdoba) y recriada en Granada, Madrid y la Vila de Gràcia (Barcelona). Jubilada administrativa, que no profesionalmente.

Mi relación con Alandar data de cuando la Dama de Elche peinaba sus rodetes. En este lugar amable me permiten escribir chorradas desde hace décadas; yo procuro corresponder lo mejor que sé. Por ejemplo, con algunos folletos (Cómo vivir sin comerse el mundo, Manual de buenas maneras para comensales respetuosos y El mundo es un patio) y, junto a M. Pau Trayner, el Catecismo Alandar 3. Publiqué algunos libros (enteros o en parte): Protozoos insumisos. Ciudadanía y consumo responsable, Cuidar la casa comúnCampos de juego de la ciudadanía (coordinación con Tusta Aguilar) y Cantos guerreros, historias de paz: el Guerrero del Antifaz se desenmascara (en Cultura de paz y nuevo militarismo), cuyos títulos dan también idea de mis intereses.

Últimamente me desasno (y procuro comprometerme) en cuestiones de género (que, aunque parezca mentira, no es cosa de mujeres; muchos hombres lo ignoran, pero todos lo tienen). Intereses amplios y variados porque sabido es que los y las periodistas somos seres que escribimos de lo que no sabemos. 

Soy experta en comunicación corporativa y digital, editora de contenidos y opinión. soy periodista de investigación y guionista en radio y televisión. Tengo experiencia en incidencia política y social y organización de eventos.

Nací el año antes de la guerra y en esta larga vida he tenido mucha suerte y hecho muchas cosas. He sido párroco, lnaborterapeuta, traductor, director de revistas, autor de libros, presidente de una ONG, dibujante de cómics, pintor a ratos…Todo a pequeña escala: parroquias pequeñas, revistas pequeñas, libros pequeños, cómics pequeños, cuadros pequeños, una ONG pequeña…He oído que de los pequeños es el reino de los cielos.

Como resumen y copiando a Eugenio d´Ors: Mucho me será perdonado porque me he divertido mucho.

Nací en Cuenca. Crecí en mi parroquia, vine a Madrid a estudiar Periodismo, me encontré con muchas otras cosas y aprendí casi todo lo poco que se viviendo en Centroamérica. Soy voluntaria social desde que me acuerdo y creo en tantas cosas como personas hay en el mundo trabajando porque sea más justo.

Me dedico a la comunicación social porque es el lugar de los procesos de cambio y transformación. He trabajado para diferentes ONG, fundaciones y entidades públicas de cooperación como la AECID, con el firme propósito de tener cosas interesantes y motivadoras que contar.

Ahora, centrada en la acción social aquí, lo hago desde Solidarios. Me uní al camino de Alandar hace años con ilusión y con ganas porque somos tantas Iglesias que es necesario contarlas.

Periodista y comunicadora. Al poco tiempo de salir de la Facultad de Ciencias de la Información (UCM), comencé a colaborar con Alandar porque buscaban periodistas del ámbito de las comunidades de base. Por aquel entonces yo era la representante de mi comunidad en Encomún y así empezó esta historia que me llevó a entrar al Consejo de Redacción, y, casi diez años después, a dirigir la revista entre 2010 y 2016. Soy socia fundadora de Acerca Comunicación, agencia que ofrece servicios de prensa y comunicación on line y off line a iniciativas culturales y a entidades sin ánimo de lucro. Miembro de la Red Internacional de Mujeres Periodistas de Madrid, además escribo en otras publicaciones de información religiosa y soy autora de los libros Vidas tocadas por Taizé y Hasta que la muerte (del amor) nos separe.

David Álvarez Rivas

Soy lacianiego, tierra que consiguió zafarse del vasallaje de los nobles gracias a la Carta Puebla (1270). E hijo de asturiano y leonesa (Vicente y Pilar).

Soy profesor en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense de Madrid y secretario académico del Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación, (IUDC), en la misma Universidad.

Los martes a la tarde hago de voluntario de la Escuela de Adultos San Federico (en la parroquia del mismo nombre), en la Dehesa de la Villa. En esa comunidad me han removido los valores de justicia social y enseñado a aprender del otro, por lo que me siento «cristiano del mundo».

Canto desde hace 4 décadas los lunes y jueves de cada semana, en una coral, en la del Colegio de Doctores y Licenciados, cuya polifonía permite mantener cierta cordura mental.

Soy cooperativista de La OSA, un supermercado sin clientes, sin dueños y sin empleados, que trata de demostrar que el capital es parte del problema. Y vocal de comunicación de la Red de Estudios del Desarrollo (REEDES), de la que fui socio fundador.

He sido presidente de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España (CONGDE), desde 2003 hasta 2006 y también lo fui de la Comisión de Seguimiento del Código de Conducta en la misma entidad. Fui director de SETEM y de SOLIDARIOS para el Desarrollo, dos ONGD que siguen tratando de transformar el mundo.

Desde hace unos años, miembro de este Consejo de redacción, con lo que me siento un feliz ciudadano comprometido. La última adhesión es conseguir que Alandar pase a ser una comunidad asociativa y digital, apostando un periodismo de calidad, crítico y autosostenible.

He sido muchas cosas en la vida (hasta trabajé en una fábrica cuando el periodismo no me daba para vivir), pero sobre todo me considero alguien a quien le gusta escuchar y contar historias.

Algunas de las historias que me contaron para que las contase las recogí en dos libros: Historia del Brasil y Lobos con piel de cordero. Pederastia y crisis en la Iglesia Católica. Desde que en primera adolescencia (creo que voy por la tercera, aunque me estoy quitando) leí Cien años de soledad, quise ser Gabriel García Márquez.

Aunque por supuesto no lo he conseguido, por el camino conseguí viajar numerosas ocasiones a América Latina y algunas a África; trabajar para una organización de derechos humanos a la que respeto mucho y para las Naciones Unidas. No está nada mal para el hijo de una peluquera y un barbero.

Alandar me permite hacer una de las cosas que más me gustan como periodista: entrevistar a esas personas que son la sal de la tierra porque van cambiando el mundo con su trabajo, su reflexión y su denuncia.  Además, es un espacio para la libertad y la creatividad dentro de la Iglesia, muy necesitada de ambas. Y me da pistas para vivir de un modo más solidario y menos consumista y para seguir alimentando el núcleo espiritual que nos vincula, desde lo profundo, con el mundo, con los otros y con Dios. 

Por lo demás, ahora soy una periodista jubilada de TVE que se mete en muchos líos. En la Revuelta de mujeres en la Iglesia, por ejemplo. Y que está agradecida a dos espacios eclesiales: la JEC (Juventud Estudiante Católica, que me albergó de joven, y Profesionales Cristianos (PX), mi actual comunidad de referencia.

Soy murciana y, además de mi tierra de origen, amo Madrid, donde vivo;  pero también la Montaña Oriental Leonesa y Asturias, donde paso buena parte de mi tiempo. La vida, pues, no cesa de abrirme a paisajes y horizontes nuevos, en todos los sentidos. Y yo trato dejarme sorprender por la riqueza y la novedad que nos rodea y los mensajes de cambio que sugiere. 

Procedo del mundo de la química, tanto de la analítica como de la aplicada al conocimiento de los alimentos y su fabricación.

Me interesa ayudar a las mujeres jóvenes a sortear las chinitas de su camino, y mejorar el mundo con herramientas de la izquierda. Cristiana creyente recalcitrante.

Nací en Madrid, donde resido, el 17 de agosto de 1957. «De ciencias» (ingeniero de Telecomunicación /consultor/investigador) y «de letras» (lector/ escritor/ estudiador voluntarioso de muy diversas disciplinas) o quizá, sencillamente, alguien «con curiosidad».

Actualmente jubilado, trabajé por más de 20 años enTelefónica y en otras empresas del sector de las Tecnologías de la Información, actualmente estoy en la Junta Directiva de la Asociación Alandar, que edita la revista de información social y religiosa, ahora plenamente digital. Pertenezco a la Comisión permanente de Redes Cristianas y colaboro con el Grupo de Investigación de Organizaciones Sostenibles de la ETSII.

He colaborado con la ONG Aula de Solidaridad desde su fundación en el año 2000, de la que fui presidente, así como con la ONG Energía sin Fronteras, en la que he participado en numerosos proyectos.

En paralelo, mi poesía ha ido apareciendo en diversas revistas y difundida en diferentes recitales y eventos. He publicado cinco libros de poemas: Como flores en un laberinto (1996) (Ópera Prima), Antes del recuerdo (2008) (Edición Personal- Ópera Prima), Por caminos inciertos (2014) (Opera Prima), Hebras de Aire (2016) (Editorial Monte Carmelo) y Hebras de Aire (2018) (Diversidad Literaria).

Otras publicaciones: La responsabilidad social empresarial. Oportunidades estratégicas y de recursos humanos en Pirámide –Anaya (2010) (junto a A. Moreno y G. Topa). Participación en dos libros colectivos de la Real Academia de Ingeniería: Tecnologías para el Desarrollo Humano de las Comunidades Rurales Aisladas (2011) y La Contribución de las TIC a la Sostenibilidad del Transporte en España (2009) y diversos artículos en revistas especializadas.

Nací a mediados del siglo pasado en el Mediterráneo.

Estudié Derecho y contemplé un amplio horizonte de posibilidades, pero el descubrimiento de la Declaración Universal de los Derechos Humanos marcó mi rumbo, personal y laboral.

Ya jubilada, intento compartir mi cosecha vital y abrir nuevos surcos para la siembra y el reconocimiento de los derechos humanos.

Soy pedagoga de formación y mi vida profesional la he desarrollado como funcionaria del Servicio Público de Empleo Estatal en ámbitos de Formación, Empleo y Cooperación.

Me reconozco mujer feminista y creyente; he crecido en colectivos como Somos Iglesia, Mujeres y Teología, Redes Cristianas y ahora, especialmente, en la Revuelta de Mujeres en la Iglesia

Vivo y comparto mi fe en una pequeña parroquia de Madrid.

Actualmente soy presidenta de la Fundación Luz Casanova.

Milito en el movimiento social por un Sistema Público de Pensiones. 

Me preocupa y ocupa la sociedad: la desigualdad entre géneros, clases y países. 

Me preocupa y ocupa la Iglesia: la ausencia de las mujeres en la reflexión, la experiencia compartida y la toma de decisiones, así como la liturgia desvaída y des-apasionada.

He tenido la suerte de vivir en distintos lugares (Sevilla, Bogotá, Malabo, Namur,…) y desde hace años en Madrid, con distintas profesiones y tareas. Con frecuencia vinculados a procesos educativos especialmente en los ámbitos de las ciencias, ciudadanía, educación para el desarrollo e interculturalidad, así como a la participación en asociaciones y movimientos sociales.

Mi colaboración con Alandar pretende impulsar otros mapas de la realidad, en los que aparezcan con claridad las situaciones de injusticia, de violación de derechos… inadmisibles pero que consentimos. Dar a conocer tantas experiencias de construcción de espacios de derechos compartidos, con demasiada frecuencia ausentes de los medios de comunicación de masas.

Evidenciar que somos muchas las personas que queremos una tierra en que todas las personas podamos disfrutar de la dignidad que nos corresponde. Lo que algunas llamamos el proyecto de Jesús.