Réplica a «La esencia de la familia «

  • por

Sra. Directora de alandar:

Sorprendido por la virulencia del ataque personal que Rafael San Román dirige contra mí en su reseñada carta, le envío estas líneas por las alusiones insultantes que dicha carta contiene.

No es mi propósito entrar en estéril polémica sobre el tema de la familia, sino únicamente salir al paso de las descalificaciones e insultos, explícitos o implícitos, de Rafael San Román hacia mi persona y hacia mis progenitores.

 Insultos hacia mí, cuando dice […] me pregunto qué pasa por la cabeza de alguien que es capaz de hablar con tan poco respeto de hombres y mujeres de todos los pelajes […]. Insto a San Román a que dé nombres de personas a quienes yo haya faltado al respeto.

Después reitera su duda con Me pregunto qué pasa por la cabeza de alguien así […], pero tras esta segunda alusión a mi salud mental se modera y hasta pone de manifiesto su misericordia: […] para que el impulso de gritarle no me quite capacidad para compadecerle […]

 Y hacia mis progenitores, cuando sigue preguntándose […] qué tipo de padre y madre tuvo o no tuvo, qué clase de abuelos y abuelas tuvieron o no contacto con él […].

La duda sobre si una persona (yo en este caso) tuvo o no tuvo padre y madre retrata a San Román y no hace falta más comentario, únicamente aclararle que mi madre era una mujer y mi padre era un hombre y preguntarle si cree en serio que la carencia de contacto con los abuelos (algunos muertos antes de nacer yo) puede ser la responsable de mi discrepancia con él sobre la esencia de la familia.

No voy a analizar en su totalidad el extenso texto de San Román y lo dejo aquí con dos comentarios más:

 A su pregunta de ¿quién se ha creído que es? le contesto que soy un católico cuyo concepto de la familia coincide con el de millones de personas -algunas lectoras de su periódico- y que discrepo (sin insultar) del concepto que expresábais en el artículo de portada de diciembre 2012.

 Además de las expresiones literalmente reproducidas, no puedo resistirme a citar otra referida a los componentes de la sagrada familia: […] estuvieron tirados en la putísima calle de Belén. Todas ellas juntas definen muy bien al editor de alandar.

Gracias por concederme el derecho de réplica en su periódico y reciba un atento saludo.

Últimas entradas de Colaboración (ver todo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.