¡Me cabreo con el empoderamiento…!

¡Ojo! No es que esté contra la adultez de la mujer. ¡Faltaría más! Adultez en todos los ámbitos de la sociedad, de la política, de la economía, de la cultura, de las religiones, de… de… TODO.

Pero ¿y el palabro que han trascrito sin más elegancia desde el inglés? Me vais a permitir que os haga una llamada respetuosa para tener más imaginación ideológica y más agilidad lingüística y conseguir eliminar ese extrañísimo empowerment que queda tan lejos de nuestra estructura idiomática.

Hay otro tema que puede provocar también ambigüedad. El dichoso EMPODERAMIENTO parace aludir en español a una búsqueda del poder… ¡Ojo! No es que yo lo excluya. Poder como cualquier persona. Pero me parece que más que el poder como tal lo que se pretende es que la mujer, toda mujer, sea dueña de su destino y de sus decisiones como los varones… Que participe en plan de total igualdad en todos los ámbitos y en todas las tomas de decisiones.

¿No se puede decir esto con otro palabro menos horrendo?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.