Iglesia y autofinanciación

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Me parece injusto que la iglesia de la que formo parte y a veces tanto me avergüenza, sea tan rica y pese a ello siga obteniendo tan injustos privilegios a la hora de ser corresponsable económicamente con los “signos de los tiempos” actuales.

Considero bochornoso que los diferentes gobiernos neoliberales españoles (incluido los de un autoproclamado partido laico y de izquierdas, como es el PSOE) hayan permitido prerrogativas tan inicuas como la opacidad de sus cuentas, impunidad de su patrimonio, oscurantismos de sus operaciones y transacciones económicas y, como reza la campaña “vivir en un paraíso fiscal ilegitimo y presuntamente ilegal”.

Y pienso que es totalmente inaceptable que, 33 años después de que la Iglesia católica aceptara autofinanciarse -como consta en los acuerdos económicos entre la Santa sede y el Estado español de 1979-, siga sin cumplir un compromiso que debería ser obvio en un estado aconfesional.

Por todo ello, he suscrito la campaña por la que Europa Laica y diversas entidades jurídicas exigen a los tres poderes establecidos que se ponga orden a todos estos despropósitos y privilegios que, si nunca estuvieron justificados, tras la caída del nacionalcatolicismo español menos que nunca son mínimamente admisibles. Y, de la misma manera, solicito y firmo donde proceda que este tema sea debatido en el Parlamento español, cuando le llegue el turno correspondiente en los Presupuestos Generales del Estado de 2012, con el fin de que el Estado obligue a la Iglesia católica a que se autofinancie, tal y como se contemplaba en los acuerdos económicos antes mencionados y consecuentemente con ello se elimine del IRPF (impuesto de la renta) la casilla de asignación a la Iglesia católica.

Luis Ángel Aguilar Montero es miembro de Comunidades Cristianas Populares (CCP) y de Redes Cristianas.
http://luisangelaguilar.blogspot.com/

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