Desde 1995 el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), que cerró sus puertas el pasado 31 de diciembre, se ha encargado de juzgar y condenar a los 61 principales causantes de la matanza que los extremistas de la etnia hutu perpetraron durante cien días contra la etnia tutsi y que finalmente se saldó con el asesinato salvaje de 800.000 personas de ambas comunidades en 1994 sin que la comunidad internacional fuera capaz de impedirlo. Este tribunal ha sido el primero de la historia en fallar contra responsables de un genocidio, aunque las penas máximas han sido de cadena perpetua y no de muerte, una decisión que la propia ciudadanía ruandesa no acaba de entender. Entre los condenados se encuentran mandos militares, políticos y religiosos.
Cierra el TPIR
ARTÍCULOS RELACIONADOS
Migración: ¿con qué enfoque nos quedamos?
¿Consolidar la Europa fortaleza o la Europa humanitaria? ¿Cómo enfocar la inmigración? León XIV en su reciente visita a España se ha preguntado y nos… Read More »Migración: ¿con qué enfoque nos quedamos?
Logros, desafíos y temas pendientes para la Iglesia
El verano es tiempo propicio para revisar el curso pasado y fijar las asignaturas pendientes para el siguiente. Para la Iglesia española podríamos decir que… Read More »Logros, desafíos y temas pendientes para la Iglesia
El turismo imperial de Macron pone el foco sobre Siria
A principios de julio, el presidente francés Emmanuel Macron se convirtió en el primer jefe de Estado de un país europeo en visitar Siria tras… Read More »El turismo imperial de Macron pone el foco sobre Siria
