La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) lamentó el mes pasado que las últimas medidas que han tomado varios países europeos están aumentando innecesariamente el sufrimiento de las personas que han llegado a Europa en busca de asilo y suponen un “grave retroceso” en las políticas de acogida que acordó la Unión el pasado septiembre. Además, denunció la confiscación de bienes puesta en marcha por Dinamarca, Suiza y varios estados de Alemania, así como la reintroducción temporal de controles fronterizos en varios países del espacio Schengen con el único objetivo de dificultar el tránsito de los refugiados.

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