La polisemia me mata

  • por

pag23_paredes_web.jpgRelata una conocida anécdota que, al encontrar la mujer de Alfonso Reyes a éste en situación comprometedora con su secretaria, exclamó: “¡Estoy sorprendida!”. El escritor acertó a corregirla: “Estarás estupefacta; el sorprendido soy yo”. Me temo que nos está pasando algo parecido: el crédito está en sus manos, pero quienes no damos crédito somos la sufrida ciudadanía hipotecada, en tantos sentidos. ¡Es que no me lo puedo creer!

Últimas entradas de Colaboración (ver todo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.