Espiritualidad feminista e intersecciones entre el cuerpo, la justicia y la ecología

Los pasados 11 y 12 de noviembre se inauguraron las XXI Jornadas de la Asociación de Teólogas Españolas (ATE) en el Colegio Mayor Mara de Madrid. Resultó ser una experiencia entrañable ya que, además, coincidió con 30 años de la trayectoria de este grupo de mujeres, todas con una gran formación académica acreditada, que decidieron abrirse camino en España en el campo de la teología. Una bienvenida calurosa que favoreció la posibilidad de un encuentro sororal que hizo, sin duda, que las asistentes nos sintiéramos en casa.

Espiritualidad feminista
Una de las mesas de ponencias celebradas el pasado 11 y 12 de noviembre.

Las primeras ponentes: Inés Abril Stoffels, socióloga y trabajadora social, experta en inmigración, personas sin hogar y violencia de género y María Belén Brezmes Alonso, religiosa de las Hijas de Jesús, teóloga y filóloga que forman parte del seminario permanente de la Red Miriam de espiritualidad ignaciana trataron sobre la Espiritualidad feminista: una conversión más profética que ascética.

Se abordaron los Ejercicios Espirituales de San Ignacio desde la hermenéutica de la sospecha, poniendo en valor los papeles asignados estereotipadamente a las mujeres: maternidad, espíritu de sacrificio y entrega por el bien de los demás que a veces se han visto manipulados por los intereses patriarcales. Se afirmó que las mujeres se saben participantes o mediadoras de una salvación que guía la vida cotidiana hacia lo positivo, lo proactivo y lo creativo. Se mostraron también claves hermenéuticas entre la sabiduría de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio y la sabiduría cristiana feminista para explicar el paradigma de la humanidad en clave del discipulado de iguales.

Mentxu Martín Aragón presentó la segunda ponencia titulada Caminar con el cuerpo: redescubrir el cuerpo en la espiritualidad cristiana. La psicóloga y teóloga habló de la espiritualidad corpórea como clave para poder vivir plenamente, ya que el cuerpo es el único que nos puede dar razón de una experiencia de fe más allá de una simple teoría. Esta espiritualidad encarnada implica una nueva relación amorosa con nuestro cuerpo, con nosotras, con los demás y con la creación. Además, explicó que el cuerpo es un sabio y la espiritualidad escucha al sabio. Esta unidad inseparable que explicamos por separado, sólo análogamente, es la que nos lleva a experimentar y a descubrir lo sagrado que hay en nosotras, despertando nuestra conciencia de unidad con los otros y con el Otro. Sólo así podemos alcanzar a ser lo que realmente somos.

La tercera ponencia fue a cargo de la teóloga, terapeuta y artista, Amparo Navarro Salvador que propuso un Caminar por la justicia: “y vio Dios que era bueno”. Alentar la historia desde el centro. La pensadora nos invitó a recorrer un viaje por la cruda realidad de la injusticia conmemorando a Heba Zagout, artista palestina asesinada el pasado 13 de octubre en La Franja de Gaza en un ataque aéreo. Expresó la convicción de que estos acontecimientos, que aniquilan nuestra humanidad, no extinguen la lucha del bien que ayuda a regenerar el sentido de todo cuanto vivimos y nos abre un camino de esperanza.

Amparo habló también de la importancia que tiene que las mujeres aprendan a defenderse, agarren las riendas de su vida en todas las dimensiones políticas y sociales y logren su autonomía para poder alcanzar esa igualdad. La voz y el liderazgo de las mujeres, tanto en el gobierno como en la religión a la que pertenecen, son elementos necesarios para una auténtica justicia. Nos alienta a construir esa justicia desde el respeto a los cuerpos de las mujeres, considerando su papel en la sociedad, reconociendo su valor negado, compartiendo con nosotras el pan, la casa común y la sabiduría, dones dados a todas y a todos por Dios. Nos invitaba a ser conscientes del valor del cuerpo como símbolo vivo de la presencia de Cristo y a “corazonar”, ya que sólo el amor es digno de fe, para no seguir favoreciendo la transgresión, el mal y la injusticia.

Participamos también en un taller de Espiritualidad Corporal guiado por la historiadora, teóloga y psicoterapeuta Emma Martínez Ocaña y en la presentación de la nueva publicación de la Colección Aletheia, Miradas a Todo Color, Teologías feministas poscoloniales en un mundo en conflicto.

Materiales de una de las mesas de divulgación usada en las jornadas.

La aportación de la teóloga y religiosa dominica Graciela Dibo, consistió en plantear un Caminar desde la ecología partiendo de Hermenéuticas bíblicas desde la Espiritualidad Ecofeminista. Desde lo que ella dijo (Mc 7,24-30, mujer sirofenicia) hacia una comunidad de vida con toda la creación. Partiendo de la experiencia del cuerpo de las mujeres y tomando como ejemplo a las mujeres guaraníes de la zona de la triple frontera con Brasil, Paraguay y Argentina, Graciela propuso vía de posibles soluciones a la grave crisis ecológica causada, mayoritariamente, por los mecanismos de poder patriarcal. Desde una lectura del cuerpo, nos sumergimos en una nueva posibilidad de interpretación del pasaje bíblico de la mujer sirofenicia. El nuevo paradigma propone un posicionamiento de esta mujer desde un origen y estrato social superior al de Jesús, que- sin embargo- no utiliza para marcar su superioridad, sino que confronta la categoría del “señorío” consiguiendo que éste se oriente a la curación de su hija. Con ello, se propone una forma de relación circular entre las personas que alcanza a toda la creación, como propuesta para una ecología integral.

La gran sorpresa que acompañó la celebración del XXI aniversario de la Asociación fue la increíble actuación de la cantautora Carmen Murillo y del guitarrista Miguel Ángel Muñoz. Entre canciones, la teóloga Belén Brezmes nos brindó un hermoso homenaje a las fundadoras y a las que participamos de la riqueza espiritual y la herencia intelectual de la Asociación. Se hizo un breve recorrido por las Jornadas anteriores, compartiendo bonitos momentos vividos, anécdotas graciosas e imágenes del archivo, recordando a mujeres maravillosas que han acompañado este caminar. La clausura de las XXI Jornadas de ATE fue una celebración llena de color y simbolismo, donde compartimos la alegría de ser mujeres, cristianas y partimos el pan simbolizando el banquete de la Ruah.

Autoría

3 comentarios en «Espiritualidad feminista e intersecciones entre el cuerpo, la justicia y la ecología»

  1. Es interesante recobrar nuestras voces y redescubriendo el rostro feminino de Dios en las escrituras y espiritualidad. Vivir y vibrar desde nuestro ser de mujer con valores, potencialidades

  2. Es interesante recobrar nuestras voces y redescubriendo el rostro feminino de Dios en las escrituras y espiritualidad. Vivir y vibrar desde nuestro ser de mujer con valores, potencialidades

  3. Excelente aporte, y muy interesante la propuesta de buscar soluciones al daño ecológico a través de la espiritualidad, conectando con la naturaleza a través de un pensamiento feminista que anhela encontrar a por medio de las escrituras sanación, espiritualidad y equilibrio

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