Más de siete años después de la invasión de Irak, el país sigue siendo un lugar peligroso en el que cientos de civiles mueren o resultan heridos cada mes. Cientos de miles de iraquíes han huido a otros países para escapar de la inseguridad general o de las agresiones directas. Mientras que la mayoría han huido a países vecinos, otros muchos han buscado refugio en Europa. Amnistía Internacional ha denunciado que varios países europeos, entre ellos Reino Unido, Suecia y los Países Bajos, les están devolviendo a Irak. La organización de derechos humanos ha pedido a estos países que pongan fin a las deportaciones forzadas.

