Hasta que la igualdad se haga costumbre en la Iglesia, seguimos en revuelta

Entre el 1 y el 7 de marzo, distintos grupos y colectivos de mujeres cristianas católicas se movilizan en todo el mundo para reclamar igualdad dentro de la Iglesia. Son la Revuelta de Mujeres en la Iglesia. Pepa Moleón nos explica el qué, el cuándo, el cómo y el porqué.

Concentración de la Revuelta de Mujeres en marzo de 2020 a las puertas de la Catedral de la Almudena en Madrid

En marzo de 2020 diferentes grupos y colectivos de mujeres cristianas católicas decidimos salir a las calles para compartir y denunciar lo que, desde hace siglos, ha sido y es nuestra vida en la comunidad eclesial: una experiencia de invisibilización y, al tiempo, anunciar que formamos parte de una historia de mujeres que han construido comunidad e Iglesia y reclamamos nuestro lugar en ella. 

La cosa había corrido de unos países a otros y, unas a otras también, nos pasamos la noticia, la invitación a la fiesta y la convocatoria de encuentros.

El 1 de marzo del 2020 nos concentramos delante de muchas catedrales y templos significativos para tomar la palabra, alzar la voz y gritar (algo que a alguna gente de iglesia le asusta) los anhelos que nos acompañan en nuestra vida de creyentes mientras trabajamos, dentro de las comunidades, en la acción social, como educadoras de la fe, animadoras litúrgicas y pastorales, escribiendo, formando, acompañando a mujeres víctimas de violencia y trata, a personas en situación de calle, a personas migrantes, comprometidas en proyectos sociales y políticos…

Y el anhelo lo expresamos en una frase: Hasta que la igualdad en la Iglesia se haga costumbre.

Ha sido un año difícil para todos en los diferentes países y continentes, pero hemos experimentado que también la pandemia y sus consecuencias tienen una incidencia más intensa en las mujeres por ser mayoría en los trabajos reconocidos (por fin) como imprescindibles y su especial dedicación a los cuidados dentro y fuera del ámbito familiar.

A pesar de las dificultades que seguimos viviendo, los diferentes grupos y colectivos de mujeres en la Iglesia, en América Latina y en Europa, hemos llegado a la antesala de la Revuelta 2021. Este año hemos tomado el texto del Evangelio y lo hemos acercado a nuestras demandas: “Si las mujeres callamos, gritarán las piedras”.

En España estamos en Revuelta mujeres de Galicia, Aragón, Andalucía, La Rioja, País Vasco, Madrid, Cataluña, Castilla La Mancha, Castilla y León, País Valenciano, Cantabria; también mujeres de México y Perú, y diferentes países de Europa están en Revuelta como los colectivos María 2.0 y Voices of Faith.

Los encuentros y celebraciones tendrán lugar entre los días 1 y 7 de marzo, según los territorios, y las celebraciones tendrán diferente expresión, de acuerdo a las posibilidades que la situación de pandemia permita.

A lo largo del 2020 hemos estado en contacto reflexionando, dialogando, rezando y celebrando juntas y, de nuevo, la preparación de la Revuelta 2021, en torno al 8M como Día Internacional de las Mujeres, da lugar a un proceso de reencuentro más fuerte, si cabe, porque nos permite recordar la historia común, aprender unas de otras y afianzar lazos de amistad y cariño desde el mutuo reconocimiento.

Creemos que no podemos ni debemos acompasar nuestro ritmo al de la Iglesia; si así fuera, seguiríamos privándola -por décadas- de una parte fundamental de su mirada y su alma: la de las mujeres. 

Estamos recibiendo con esperanza los nombramientos que están llegando en las últimas semanas: Nathalie Becquart, nombrada subsecretaria del Sínodo de los Obispos; Beate Gilles, elegida secretaria general de la Conferencia Episcopal alemana; Margarida Bofarull, nombrada miembro ordinario de la Pontificia Academia  para la Vida; María Inés Ribeiro, como nueva consultora de la Congregación para los Institutos de la Vida Consagrada…son buenas noticias pero su eco en los medios no nos despista. 

Las mujeres somos, por lo menos, la mitad de la Iglesia, nuestra demanda va en la línea de la igualdad, no sólo de unos nombramientos significativos, pero claramente insuficientes. 

En este tiempo de preparación a la Pascua, de la misma manera que las mujeres del Evangelio acudieron, en la mañana, presurosas al sepulcro, nosotras acudimos hoy, también presurosas, a recordar a la comunidad eclesial que queremos ser y estar donde nos corresponde como seguidoras de Jesús y donde les corresponde a las mujeres que vengan después de nosotras. 

Todos, mujeres y hombres que están en esto del seguimiento, saldremos fortalecidos y podremos compartir con credibilidad la Noticia Buena de Jesús de Nazaret con quien quiera escucharla.

El viento del Espíritu sigue soplando y de la misma manera que el Concilio se encontró con un humus preparado y unas comunidades que ya vivían algo de lo que luego se anunció, nosotras queremos contribuir a preparar la tierra en la que crezca la igualdad en la Iglesia y la haga costumbre.  

1 comentario en «Hasta que la igualdad se haga costumbre en la Iglesia, seguimos en revuelta»

  1. Hola hermanos y hermanas, me presento soy Fernando Cáceres, formo parte del grupo de Jóvenes de Cristo con el cual llevamos adelante un proyecto de web informativa sobre seguros de autos para ayudar con estos temas a las personas de nuestra comunidad, llevamos un tiempo creando contenidos de interés para para ayudar a la gente de nuestra ciudad y estamos teniendo buen recibimiento gracias al cielo, muchas gracias por la información que ofrecen!!, les agradecemos publicar este comentario

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