El cine es un reflejo de la naturaleza humana

Siempre me ha gustado mucho el cine y las historias que en él se cuentan. Hace ya años me hice socia de Blockbuster y todos los fines de semana sacaba un par de videos para poder verlos en casa a la hora que me dejaban libre mis ocupaciones y compromisos. Blockbuster desapareció desplazada por el boom de las plataformas.

En los últimos años he adquirido la costumbre de asistir a algunos de los festivales que tenemos en España, que nos ofrecen un amplio abanico de la producción cinematográfica.

Me gusta el cine porque, como dijo Jeannette Murray, “es un reflejo de la naturaleza humana”. Me gustan las películas que muestran el mundo en que vivimos, el que nos ayuda a comprender sucesos pasados, comportamientos presentes, el que visibiliza realidades ignoradas por la historia, el que da voz a las y los silenciados…

Últimamente, en España se está haciendo un cine de muy alta calidad. Están emergiendo directores nuevos que vienen con mucha fuerza y, sobre todo, están aflorando muchas mujeres directoras que durante mucho tiempo no han podido acceder a esos ámbitos cinematográficos. Y no es que ahora lo tengan fácil, pero se están dejando oír y muy bien.

 Quiero aprovechar esta Mecedora para señalar algunas (hay muchas más) de las películas que me han gustado y emocionado últimamente.

  • Te estoy amando locamente. De un jovencísimo y nobel director: Alejandro Marín. Sitúa la historia en Sevilla, 1977. Entonces la homosexualidad era delito, “Reme, una madre tradicional movida por el amor de su hijo, un adolescente aspirante a artista, se involucrará en el movimiento LGTBI andaluz, gestado -paradójicamente- en el seno de la Iglesia católica”.
  • En los márgenes. Dirigida por Juan Diego Botto y con guion de él mismo y Olga Rodríguez, aborda el tema de los desahucios y lo que esto supone en las relaciones familiares. Además de la excelente interpretación de Penélope Cruz, Luis Tosar y el propio Juan Diego Botto, la plataforma Stop Desahucios y el papel que está realizando desde hace años ocupa un espacio importante en esta historia, que es la de cientos de personas en nuestro país.
  • El 47. Dirigida por Marcel Barrena e interpretada por el camaleónico Eduard Fernández, está basada en hechos reales sucedidos en Barcelona en 1978, cuando cientos de emigrantes de Andalucía, Extremadura o Murcia llegaban a Cataluña. Para quienes ya peinamos canas y hemos vivido algunas de las luchas vecinales como la que aquí se cuenta, es una película que rememora y emociona hasta las lágrimas.
  • Soy Nevenka. Iciar Bollaín nos trae, una vez más, una historia real, extrapolable a tantos y tantos casos de violencia de poder y sexual como viven/vivimos las mujeres. Es el caso de Nevenka Fernández que, en el año 2000, siendo concejala en el Ayuntamiento de Ponferrada, se atrevió a denunciar los abusos y vejaciones sufridos por parte de quien era su jefe, el alcalde Ismael Álvarez. A Nevenka, como a tantas mujeres esto no le salió gratis. Muchas personas y los medios de comunicación la sometieron a un juicio público.
  • Las Abogadas. Serie de TVE creada por Patricia Ferreira, fallecida recientemente. La serie comienza en 1969 y es la historia de cuatro jóvenes abogadas: Lola González, Cristina Almeida, Manuela Carmena y Paca Sauquillo. Impresiona la valentía de estas mujeres y de las personas que trabajaban con ellas, en un momento de la historia de España en el que hablar y defender los derechos de los más vulnerables era un acto de rebeldía que podía costar la cárcel y también la vida, como les pasó a algunos de ellos. Admirable la vida de estas mujeres. Y también agrada comprobar el papel que una parte de la comunidad eclesial jugó en esos momentos.

Se me acaba el espacio y no puedo seguir citando más obras. Todas ellas se pueden ver en los cines o en las plataformas. Todas muestran a personas que luchan, que se unen, que trabajan… para conseguir un bien común. Solos, solas no nos salvamos. Y todas ellas nos muestran cómo lo que hoy tenemos no nos ha sido dado gratis. Llegar a donde estamos ha costado mucho esfuerzo, dolor, sufrimiento… por parte de muchas personas.

Tenemos que seguir trabajando y uniéndonos, no sólo para no dar pasos atrás, sino para seguir avanzando. Son muchos los que quieren que volvamos al silencio y a la sumisión. Por quienes nos precedieron, por sus luchas y sus vidas: ni un paso atrás.

Autoría

  • Charo Mármol

    Nací hace ya mucho tiempo en la huerta murciana. Cuando apenas daba los primeros pasos me trajeron a Madrid y aquí se ha desarrollado toda mi vida, personal, académica y profesional. Hoy estoy felizmente jubilada y jubilosa. Gracias a mi profesión, comunicadora, he tenido la oportunidad de viajar bastante: América, África, Asia, Europa… he conocido distintas culturas, distintas realidades… y según iba aumentando mi conocimiento, iban cayendo mis seguridades, esas que cuando eres más joven te hacen creer que son inamovibles y las únicas verdaderas. He visto de primera mano las injusticias, las desigualdades… por tener distinto color de piel, distinta opción sexual, por ser pobre y sobre todo por ser mujer. A lo largo de mis ya muchos años me he encontrado con mucha gente buena que trabaja por otro mundo posible y distinto. A ellas y ellos uno mi voz y mi trabajo, en la iglesia y en la sociedad, antes y ahora. Hasta que el cuerpo aguante.

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1 comentario en «El cine es un reflejo de la naturaleza humana»

  1. Que estén quitando efectividad al tratado de Schengen es decepcionante. Que la iniciativa de la primera ministra italiana esté teniendo acogida entre otros líderes europeos es desesperanzador.
    Gracias, Alandar, por fomentar una reflexión en un sentido totalmente distinto. Gracias por fomentar que nos pongamos en el lugar de los vulnerables.

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