Martín Valmaseda, esa voz divertida y profunda, ese creador cercano a los pobres

Acaba de morir Martín Valmaseda, una persona tan vinculada a Alandar. Pensando en su vida acuden las palabras cercanía a los pobres, pedagogía, creatividad y humor.

Martín Valmaseda agradece el nombramiento como socio de honor de Alandar 2022. Foto: Carmen Sarmiento

No sé si la palabra humor encaja en una necrológica, pero estoy convencido de que sí en el caso de Martín, capaz de repentizar a la pregunta: Padre, ¿le gustan los niños? La respuesta Sí, porque siempre he comido de todo.

Martín supo en toda su trayectoria unir la profundidad y el ingenio. Estuvo en el equipo de catequesis en los tiempos de Tarancón. Aportando su gran creatividad. Inventó entonces una serie de canciones para los niños, como ésta, con aire de chotis: El Diógenes vivió por los Balcanes / vivía en un barril de apartamento / decía que no había hombres cabales / pero es que no intentó en ningún momento / vivir como la gente en su elemento. / Diógenes / era un señor / que buscaba personas con un farol. / Diógenes /era algo miope / porque en todas las partes /se encuentran hombres.

Lo único malo es que después se preguntaba a los niños: ¿Qué le pasaba a Diógenes? Que era algo miope.

Martín era ante todo un escritor de artículos y encontró en Alandar un lugar perfecto. Desde el primer número y hasta ochenta meses apareció su media página A quien corresponda, que después fue sustituida por He tenido un sueño.

Y es que Martín era un soñador. Soñaba en una Iglesia cercana a los pobres, con palabras que ellos pudieran entender, y así montó en Vallecas, al lado del estadio del Rayo, el ECOE (Equipo de Comunicación Educativa), un centro de producción de materiales audiovisuales.

Más tarde vivó y trabajó en Guatemala, donde fundó y coordinó CAUCE  (Centro Audiovisual de Comunicación y Educación) al servicio de los pobres y marginados y para la denuncia social.

Hoy mismo, desde Guatemala, el padre Prudencio, un párroco con el que colaboró, escribe: “¡Qué gran persona!  Martín Valmaseda ¡poeta, maestro y profeta!”.

Vuelto a España siguió colaborando con Alandar. Su sección era ahora He tenido un sueño,que más tarde se cambia por  otra consistente en buscar una foto curiosa y ponerle tres pies.

Por ejemplo, una del metro de Tokio y unos empleados empujando para que la gente entre en un vagón repleto. Los pies de Martín: -“La puerta estrecha del reino de los cielos y san Pedro empujando”. –“Servicio pastoral para la misa de una: ¡Señora, no se quede en los últimos bancos!”. –“Planes el gobierno para favorecer el asociacionismo”.

Martín publicó varias obras, entre ellas Y la llamaron misa. De la reunión clandestina a la retransmisión televisiva. ¿Quién sabe rezar el padrenuestro, como folleto Alandar. Pero la que mayor repercusión alcanzó fue, en tres folletos, el catecismo Alandar, del que se vendieron 100.000 ejemplares y que comenzaba así: ¿Cuántos dioses hay? Dos, el que existe y el que no existe. (En 2013 fue publicado como libro, con el añadido de una cuarta parte dedicada al Concilio Vaticano II, titulado KTcismo alandar).

Ha muerto Martín Valmaseda, esa gran persona, esa voz divertida y profunda, ese creador cercano a los pobres, ese gran amigo de Alandar. Ahora se encontrará con ese Dios que sí existe.

Autoría

  • Carlos F. Barberá

    Nací el año antes de la guerra y en esta larga vida he tenido mucha suerte y hecho muchas cosas. He sido párroco, laborterapeuta, traductor, director de revistas, autor de libros, presidente de una ONG, dibujante de cómics, pintor a ratos... Todo a pequeña escala: parroquias pequeñas, revistas pequeñas, libros pequeños, cómics pequeños, cuadros pequeños, una ONG pequeña... He oído que de los pequeños es el reino de los cielos. Como resumen y copiando a Eugenio d'Ors: Mucho me será perdonado porque me he divertido mucho.

    Ver todas las entradas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *