En voz alta

quepunto1-7.jpgYO, Silvia, como joven comprometida, como comunicadora, como animadora y acompañante de jóvenes, con mi trabajo en Educación para el Desarrollo, como habitante responsable de este mundo con infinitas barreras y muros estúpidos, con estas realidades y a la vez pretensiones… como amiga, pareja, hermana, e hija, como EDUCADORA…

TÚ, persona, tú como madre de familia, tú como abuelo, tú como conductora de autobús, tú cómo ministra de educación, tú como empresario, tú como médica, tú como periodista, tú como representante político, tú como funcionaria, tú como servidor público, tú como maestro…

VOSOTRAS Y VOSOTROS que convivís en esta sociedad global y local, que sois voz y parte, manos y pies, modelos de conducta, EDUCADORES…

¿Pactamos otra educación posible?

La sociedad española puede quejarse y con gran razón del desastre que ha acompañado en las últimas décadas a las reformas educativas, desastre, desacuerdos, politiqueos, etc., etc.

Ahora hablan de pacto, y nos suena a risa, quién puede creerlo, si con cada cambio de gobierno ha nacido una nueva ley de educación… Que pacten los partidos pero con la sociedad, con sus sabias y sabios, con sus instituciones, con todos los actores y actrices sociales, conmigo y contigo, con mis futuros hijos, con las tuyas, tus nietos, sobrinas, amigas y primas, con las madres y los padres, los tíos y tías, el profesorado joven y maduro, los que empiezan y los que se despiden, con educandos y educadores, es decir todas las personas, que aprendemos y enseñamos permanentemente.

Desde estas líneas, de las que soy dueña privilegiada, quiero hoy lanzar un grito de esperanza, de ilusión, de utopía y de certeza, porque estoy convencida: ¡otra educación es posible! porque desde luego otro mundo es posible, y lo creo y lo sueño a diario, y me frustra y me cansa, y me hace brincar, caer y volver a correr…

quepunto1a.jpgTengo la suerte de trabajar en algo que antes hacia voluntariamente, ahora no sólo puedo dedicarle más tiempo a aquello en lo creo profundamente, sino que además puedo vivir dignamente con el sueldo que cobro por ello, mientras me formo y crezco personal y profesionalmente día a día. ¿Que si tiene truco? puede. ¿Y trampa? claro, es un trabajo.

El truco es que trabajo en una ONG de Desarrollo, en la que era y soy voluntaria, concretamente en el área de Educación para el Desarrollo, y lo mejor como responsable en la C. Valenciana de una campaña sobre Educación Inclusiva. Ya lo he dicho, ésta es mi propuesta.

Sin entrar en más detalle diré que la ONGD es InteRed, la campaña tiene por nombre “Educar Sumando La Fórmula del Cambio” y por apellido: La educación Inclusiva, motor del desarrollo humano. ¿Cómo suena, verdad?

Bueno, más allá de la campaña, lo que me mueve a hablaros es destacar algunos mensajes que me han sorprendido, que encuentro fundamentales, trasladaros una sencilla síntesis de las aportaciones de muchas otras personas que saben y sabrán infinitamente más que yo. Mi misión en este caso es abrir el turno de palabra y de reflexión, un diálogo sobre esa otra Educación posible y quede esa puerta abierta…

¿¿Pero qué es eso de Educación Inclusiva??

En sociedades como la nuestra se viene trabajando largo tiempo, especialmente pensando en necesidades especiales, es decir, atendiendo a personas con alguna discapacidad que se incorporan a la escuela tradicional.

Sin embargo la exclusión en la educación y por tanto en la sociedad, va mucho más allá de la discapacidad, aquí, en España, y en el resto del mundo. Porque se me olvidaba: cuando afirmo que otra educación es posible, no pienso en mi país, en mi sociedad; insisto, pienso en una sociedad global, local y global, en todas las personas, allá y aquí, en el sur, en el norte y en el centro, no concibo muros, barreras, ni fronteras.

A la pregunta ¿cuáles son los frenos a la educación?, todas las respuestas dibujan el paisaje de la exclusión, amplio, diverso. De las brechas de desigualdad nacen los rostros de exclusión, factores como las necesidades especiales, una identidad cultural minoritaria o discriminada, la infancia trabajadora y/o callejera, el género, ser mujer, la edad, nacer en una población rural, emigrar a otro país, hablar otra lengua, ser “normal” o no serlo… Por cierto ¿qué hay que hacer para ser normal?, ¿quién lo decide?

Si todas las personas somos tan distintas, por qué se diseña una Educación para prototipos iguales, “normales”, dónde medio mundo se queda y se siente excluido.

InteRed entiende así la Educación Inclusiva:

Un principio general que debe impregnar tanto la cultura de la comunidad, como las políticas educativas, como las prácticas de enseñanza aprendizaje, en orden a hacer posible que todas las personas, independientemente de su origen socioeconómico y cultural, y de sus capacidades individuales innatas o adquiridas, tengan las mismas oportunidades de aprendizaje en cualquier contexto educativo, contribuyendo de este modo a forjar sociedades justas y equitativas.”

Prácticamente me sé de memoria la definición, y no paro de encontrar un matiz, un rostro, una idea nueva cada vez que la leo. Desde luego que si apostamos por una educación inclusiva hemos de empezar por involucrar a toda la comunidad; la sociedad educa, los medios, el mercado, las empresas, cada persona educa en su casa y entorno, pero también desde su profesión y cómo la ejerce.

La educación inclusiva desde un enfoque de derechos trata de incrementar las capacidades de los individuos pero también de los gobiernos para que cumplan sus objetivos y responsabilidades en la consecución de dichos derechos, entre ellos el de una educación inclusiva.

Una educación inclusiva es una educación que considera que lo educativo no se circunscribe a lo que ocurre en el interior de los muros de la escuela, sino que amplía el horizonte a terrenos no formales e informales donde también se juegan la equidad y la inclusión.

quepunto1b.jpgSi queremos caminar hacia esta otra educación posible hemos de perseguir 2 elementos indispensables: equidad y calidad. Hablamos de equidad en el acceso, en tratamiento, en los resultados, mientras que una educación de calidad sería aquella que da a cada cual lo que necesita para desarrollarse plenamente y, a la vez, es capaz de proporcionar respuesta a las demandas sociales, articulando necesidades individuales y oportunidades y desarrollo social. La calidad de un proyecto educativo dependerá en primer lugar de la capacidad para adaptarse a todos y todas sin exclusión ninguna.

Es fundamental la superación de la unidireccionalidad de conceptos como adaptación e integración. No el se integra o no se integra, la integración es bidireccional. No es una apuesta fácil, es una invitación a DISOÑAR juntas y juntos una educación diferente, que sea reflejo y motor de sociedades justas y equitativas, con igualdad de oportunidades para todas las personas, sin duda ¡qué gran oportunidad!

¿Pactamos?

www.intered.org

INGREDIENTES PARA 1 EDUCACIÓN INCLUSIVA

1. Reconocimiento de la diferencia
2. Aprendizajes significativos y pertinentes
3. Centros educativos abiertos
4. Búsqueda activa de la participación
5. Aprendizaje Cooperativo
6. Desarrollo integral
7. Mirada puesta sobre una sociedad inclusiva, frente a las relaciones de poder existentes.

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