Colombia en su laberinto

Desde finales de abril, Colombia atraviesa un periodo de protestas ciudadanas, reprimidas violentamente por la fuerza pública. Alandar ha pedido a una persona que vive de cerca estos acontecimiento que nos ayude a conocer y entender qué está pasando en un país en el que la situación es tan tensa que dicha persona -de toda confianza de esta redacción- prefiere mantenerse en el anonimato.

Imagen de las multitudinarias protestas del pasado sábado en Bogotá. Foto: Alandar

Desde que inició el Gobierno de Iván Duque, se ha incrementado la violencia en Colombia. Durante el año en curso se han asesinado 57 líderes sociales y defensores de derechos humanos, y 22 firmantes del acuerdo de paz y excombatientes de las FARC, generando una crisis en el proceso de paz, sin tener claridad de los responsables en la mayoría de las muertes.

Por otro lado, la pobreza en el país ha aumentado según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). En el último año, la pobreza monetaria del país subió en 6,8 puntos porcentuales, llegando al 42,5%, lo quiere decir que 21 millones de personas están en esa situación. Paralelamente, la pobreza extrema se incrementó en 5,5 puntos porcentuales, aumentando al 15,1% de la población, convirtiéndose en el país más desigual de Latinoamérica.

A pesar de estos datos, el Presidente Duque pretendió realizar una reforma tributaria que buscaba un aumento de los impuestos sobre la renta, productos básicos, servicios públicos, entre otros, generando la indignación de todo un país. Esto provocó que se iniciara el Paro Nacional indefinido el día 28 de abril del presente año.  

Junto a esto, está en trámite un proyecto de ley que busca, en medio de una pandemia, reformar la salud en Colombia. De acuerdo con el análisis de la doctora Carolina Corcho, vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana, si se llegara a aprobar dicho proyecto, los ciudadanos pasarían de ser pacientes a ser clientes, permitiendo la creación de oligopolios para el manejo de la salud del país.

Aunque el Presidente ya retiró la propuesta de reforma, el pueblo sigue indignado por la falta de oportunidades laborales, el aumento de la pobreza, la no justicia por los asesinatos y el proyecto de reforma a la salud. De los 1.122 municipios del país, 600 apoyan el paro indefinido. La gran mayoría de protestas han sido pacíficas; sin embargo, se ha evidenciado un exceso de la fuerza pública

En los diez primeros días de protestas, la Defensoría del Pueblo contabilizó 24 muertos, 89 desaparecidos, 846 heridos y múltiples testimonios de tortura de capturados por la policía durante las manifestaciones. Esto ha hecho que los ciudadanos del país envíen un S.O.S. a la comunidad internacional para que sean garantes de las protestas, el mantenimiento de la paz y el cumplimiento de la Constitución.

La tensión aumenta entre manifestantes y Gobierno, pues no existen los canales de comunicación para llegar a acuerdos. El Gobierno está haciendo énfasis en las manifestaciones violentas y en las bandas criminales que han infiltrado las legítimas marchas pacíficas, permitiendo que el partido de Gobierno proponga decretar el Estado de Conmoción Interior, con el cual se le daría facultades especiales al Presidente de la República para restringir las marchas sociales, poner límites a los medios de comunicación, interceptar comunicaciones, suspender a alcaldes, entre otras medidas.

1. El derecho a la protesta social es un derecho fundamental, reconocido y protegido legal y constitucionalmente. (Art 37 de la Constitución política colombiana de 1991).

2. La protesta está estrechamente relacionada con otros derechos también reconocidos y protegidos por la Constitución, como la libertad de expresión, la libertad de asociación, la libertad de locomoción y el derecho a la participación. (Art 20, 38, y 40 de la Constitución, Sentencia T-518/92, Sentencia C-150/15, Sentencia C-223/17).

Muchas personas movilizadas contra el Gobierno de Iván Duque optaron por dormir en las calles de Bogotá durante el fin de semana. Foto: Alandar

Vale la pena recordar que la protesta no es un derecho cualquiera, sino que debe ser considerado el primer derecho, por cuanto es aquel que nos permite mantener vivos los demás derechos.

Es importante saber:

4. El derecho a la protesta tiene dos condiciones esenciales: debe ser pacífica y sin armas. Cualquier acción violenta que se realice dentro de una manifestación puede ser sancionada.

5. Cada persona tiene derecho a protestar, de manera individual o colectiva, y por el tiempo que se considere necesario.

6. Nadie puede impedir realizar una protesta, así como tampoco, obligar a participar en ella.

Durante la protesta se tiene derecho a:

1. Utilizar carteles, insignias y banderas para expresar tu opinión.

2. Ser tratada/o con igualdad, no ser discriminada/o ni estigmatizada/o.

3. Que se garantice la vida e integridad física: a no ser víctima de desaparición forzada, tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes. (Art 11 y 12 de la Constitución).

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