Viñeta: Lucas OrdoñezEduardo Galeano sostiene que «si la contradicción es el pulmón de la historia, la paradoja ha de ser el espejo que la historia usa para tomarnos el pelo».

Así, por ejemplo, años atrás el gobernador de la provincia argentina de La Rioja sancionó una ley que prohibía la explotación minera a cielo abierto y meses después la derogó. Por ello, hoy en día, la Osisko Mining Corporation tiene el aval legal para explorar la región montañosa de Famatina (que esta ubicada al norte de La Rioja) en busca de oro.

Pero, a pesar de la burla del citado gobernante, el pueblo riojano de Argentina se organizó para impedir que en su tierra comiencen a desarrollarse actividades mineras a cielo abierto, ya que en ellas se utiliza cianuro para separar el oro de otros minerales y, por ende, se pone en riesgo la vida de quienes habitan la región. Además, estas actividades dañan el medio ambiente y contaminan el agua.

En este contexto, Greenpeace sostuvo que en la Argentina las políticas ambientales brillan por su ausencia y, por su parte, el Poder Legislativo argentino, lejos de hacerse eco de esta “demanda”, sancionó una ley “antiterrorista” sugerida por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que es un organismo internacional cuyo propósito es la promoción de políticas para combatir el lavado de dinero y la financiación del terrorismo.

En relación a esta ley, Adolfo Pérez Esquivel, en resonancia con numerosos movimientos populares, afirmó que la misma “tiene que ver con las imposiciones de los EEUU y el GAFI para asegurar sus inversiones financieras y el control de los movimientos sociales… adolece de claridad y puede ser usado para impedir los reclamos sociales -ya que- no clarifica quien o quienes son terroristas… es decir, es una ley que viola los derechos humanos de la persona y los pueblos”.

En efecto, en la citada ley se explicita que cuando un delito fuese «cometido con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, la escala -punitiva- se incrementará en el doble del mínimo y el máximo -hoy vigentes-“. Por tal motivo muchas organizaciones sociales creen que esta normativa le posibilitará a cualquier gobierno considerar terroristas y sancionar severamente a quienes, como por ejemplo acontece hoy en día en La Rioja, participan en una protesta popular.
Foto. La noche es nuestra
Por último cabe ser resaltado que, a pesar de los pesares que causa este escenario “contradictorio y burlón”, resulta esperanzadora la actitud de miles de hombres y mujeres que luchan por sus vidas y suscriben las palabras de Evo Morales, quien, años atrás, afirmó que “nuestra Madre Tierra esta enferma de capitalismo… la tierra y la biodiversidad no deben ser bienes que puedan ser vendidos y acaparados bajo las leyes del mercado… la tierra debe ser manejada con criterios comunitarios, de complementariedad y respeto.”