Un sueño que ya ha echado raíces

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Llega la primavera al Centro Social para Mayores. Han pasado su primer invierno, han disfrutado de la llegada de la primavera y ya se preparan para vivir ese verano rural que obra el milagro de la multiplicación de habitantes. Las más de 80 personas mayores que habitan el Centro Social Trabensol, en Torremocha del Jarama (Madrid), espantan el aislamiento y la pasividad, mientras esperan el otoño definitivo, con una forma de vida solidaria y comprometida. Trabensol ya no es un sueño, es una luminosa realidad bien enraizada.

Ya están habitadas casi todas las llamadas unidades de convivencia, los nuevos hogares diseñados dentro de un complejo construido con criterios bioclimáticos y muchas zonas comunes y constituido jurídicamente como cooperativa en este pueblo de la sierra norte de Madrid, cercano a las localidades de Patones, Torrelaguna o Uceda. Las últimas ocupaciones acaban de producirse.

Por el año 2000 cerca de cien personas cercanas a la edad de jubilación comenzaron a idear una alternativa a las residencias de ancianos al uso. Las escasas plazas públicas y la inaccesibilidad de las privadas las convencieron de buscar una alternativa propia que, además, les permitiera mantener en lo posible el estilo de vida activo y comprometido que habían estado practicando. Quienes lo promovieron tenían larga experiencia en el campo social, muchos habían participado en la fundación del Colegio Trabenco de Vallecas y Siglo XXI en Moratalez y presentaban una larga hoja de servicios en el tejido asociativo madrileño, al que todavía hoy siguen muy unidos.

Una comida festiva en el centro. El pasado 22 de marzo, de Trabensol partió un autobús para sumarse a las Marchas por la Dignidad. Es constante la presencia de residentes en las reuniones de la Red Solidaria Popular de la zona, de la Banca Ética Fiare, así como su asistencia al Centro Comarcal de Humanidades Cardenal Gonzaga de La Cabrera. También organizan sus propias actividades dentro del complejo que habitan, en calidad de cooperativistas con derecho al uso de los espacios íntimos y comunes -que no a su propiedad- como, por ejemplo, chi kung, marcha nórdica, libro fórum y sesiones abiertas a la presencia de los demás vecinos y vecinas de Torremocha.

Para una localidad con una población que ronda los 900 habitantes, la incorporación de los 80 nuevos vecinos no ha pasado desapercibida. Máxime cuando el Centro de convivencia Trabensol, como no podía ser menos, aspira también a contribuir al desarrollo social del pueblo y a establecer relaciones de buena vecindad y de respeto con sus gentes y su entorno. Por eso, se organizan actos abiertos o en colaboración con el resto de de la vecindad, como las proyecciones cinematográficas y los últimos carnavales.

La construcción de los 6.720 metros cuadrados, divididos en dos plantas y un de sótano, con 54 alojamientos, múltiples salas comunes, varios huertos y aparcamiento finalizó oficialmente el 1 de junio de 2013. Las cuotas de recaudación del capital social, fruto -en la mayoría de los casos- de los ahorros y transacciones de bienes patrimoniales de los socios y socias, junto con el aval financiero de Fiare ha servido para levantar este modelo residencial para mayores tan peculiar y atractivo.

A punto de cumplir su primer año de funcionamiento, los y las residentes van a poner en marcha el denominado “Club de Amigos de Trabensol”, donde quienes compartan el ideario que inspiró y sostiene el proyecto podrán seguir de cerca la evolución del mismo, participar de las actividades que se organicen e intercambiar opiniones, experiencias y modos de hacer.

El centro cuenta con servicios y zonas comunes. Queremos que el Club de Amigos sea un grupo intergeneracional que nos ayude a mejorar nuestra idea original y a colaborar con otras personas, sobre todo de las nuevas generaciones, para que encuentren la manera de solucionar y afrontar las dificultades que les toque vivir, igual que hemos hecho nosotros, pertenecientes a una generación que cuando éramos jóvenes tuvimos que hacernos con un piso en propiedad –no existían por entonces los de alquiler-, y tenemos una pensión media; ambas cosas nos han servido hoy para crear Trabensol,” afirma Jaime Moreno, miembro de la Comisión de Comunicación del Centro Social de Convivencia para Mayores, en Torremocha de Jarama.

Más información en el número 269 de alandar (publicado el 1 de junio de 2010) y en www.trabensol.org

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