Papel higiénico

Si hay algo a lo que ni siquiera los ecologistas renuncian es el papel higiénico! Pero, ¿cual es el impacto ambiental de la producción de este bien precioso que utilizamos durante menos de tres segundos? Hoy en día el consumo de papel alcanza niveles sin precedentes. La fabricación de papel contamina las aguas y la atmósfera, con emisiones de gases con efecto invernadero siendo el consumo de papel mayor que nunca, cerca del 55% del papel que se elabora es a partir de fibras vírgenes, arrasando con bosques milenarios.

WWF, que alerta del uso «descontrolado» del papel higiénico en las sociedades desarrolladas y que obligaban a que se talaran cerca de 270.000 árboles diarios que acaban en la basura o en el wc. Cifra que no hace más que incrementarse de forma poco sostenible en virtud de una mayor población global, la imposición gradual del «estilo de vida occidental» y las mejoras logradas en los niveles básicos de salubridad entre los países en vías de desarrollo. Se puede decir que en la actualidad no hay lugar en el planeta donde no se utilice el papel higiénico, aunque sea de forma ocasional. La media de consumo en el mundo es de 3,8 kilogramos. Lo que significa desde una mínima media de 0,4 kilos per cápita en África hasta la plusmarca de 23 kilogramos en Estados Unidos. En España, en el 2009 cada familia media consumió el año pasado 106,6 kilos. La facturación del papel higiénico en Europa vale 85.000 millones de euros y representa el 26% del consumo mundial. El impacto sobre la deforestación es dramático y poquísimos productores utilizan celulosa reciclada para la producción de papel ligero.

El papel higiénico se produce a partir de la celulosa, o sea de los árboles y del papel reciclado: cuanto mayor es el contenido de fibra vegetal nueva, el papel resulta más blando y suave. El precio lo pagan los bosques milenarios de Canadá, Finlandia, Rusia, Indonesia y de Sudamérica, de donde el sector papelero español importa pasta de papel y papel. En el caso de Indonesia y Rusia, la tala ilegal es un problema grave y extendido.

Convertir un árbol en papel necesita mucha más agua de la que se necesita para transformar el papel usado. Y como si no bastara, para conseguir papel blanquísimo a menudo se utilizan lejías y cloros, puro veneno para la vida en los ríos y mares (¡porque no estamos preparados para consumir papel gris…!). Pero cada vez es más posible encontrar papel blanqueado sin cloro. Otra buena noticia es que la Unión Europea obliga a que como mínimo un 40% del papel empleado para el papel higiénico sea reciclado, por lo que los consumos de pulpa virgen se reducen mucho. Las grandes asociaciones ecologistas insisten en que la pulpa virgen proceda de bosques con certificados de sostenibilidad (FSC u otros).

Todas éstas son informaciones importantes que podemos buscar cuando queramos orientarnos a la hora de comprar. Es curioso que las marcas más famosas (Kleenex, Scottex, Wal-Mart) no reunan ninguna de las condiciones necesarias para el aprobado…

Y mientras se debate sobre la calidad del papel higiénico, una empresa japonesa, la Nakabayashy de Tokio, lanza al mercado el primer reciclador de papel de oficina, que convierte los folios usados de impresoras y fotocopiadoras en papel de wc. La maquina produce 2 rollos cada hora con 1.800 folios A4. Por desgracia la White Goat es carísima.

Admitámoslo: hay distintos tipos de papel y todos nosotros podríamos (y deberíamos) sin dificultad elegir papel reciclado. Que además de ser más barata, contribuye a evitar la excesiva explotación de los bosques y la contaminación de las aguas con sustancias químicas, permitiendo un gran ahorro de energía y de aumento de la temperatura global. Lo malo es que aunque el mercado ofrece un amplio surtido de productos fabricados con materias segundas (recicladas), nosotros seguimos prefiriendo las cuatro capas extra-suaves. Y no nos damos cuenta de que la suavidad tiene un precio y un coste tan elevado y desproporcionado respecto al objetivo, que no deberíamos tolerarlo.

Pañuelos, papel higiénico, papel de cocina, servilletas… ¿cuánto papel ligero consumimos? Seguramente demasiado e inútilmente, pues muchas de nuestras necesidades podrían ser satisfechas con alternativas bajando enormemente nuestro impacto ambiental. Y cada vez que usáis servilletas de papel (espero que no sea todos los días que para eso existen las de tela), ¡guardadlas para sustituir el papel de cocina!

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7 comentarios en «Papel higiénico»

  1. Papel higiénico
    ¿106,6 kilos el consumo per cápita español de papel sanitario? Creo que corrieron mal la coma un dígito a la derecha. Si Colombia consume 5 kilos y Chile 8, España consumirá a lo sumo 10,6 kilos al año por individuo. Recuerden que ustedes mismos dicen que Estados Unidos no pasan de los 24. Cordialmente, Gabriel Azevedo Uribe, Bogotá, Colombia

  2. Usar bide
    Hola. Otra buena y saludable opcion para reducir el consumo de papel, es usar el bidé o bidet, esto permite limpiar con agua las partes intimas y se usa un poco de papel apenas para secar.
    Si nos ponemos a pensar: Quién se lava los dientes solo con un papel? o ¿Cuándo sus manos están sucias, simplemente las limpia con un papel y se dispone a tomar sus alimentos? No, verdad? Se ocupa agua y jabón para que todo quede bien limpio.
    Algunos dirían que el bidé consume más agua, pero para fabricar una tonelada de papel se emplean de 150.000 a 200.000 litros de agua y para producir un paquete de 500 folios de fibra virgen 130,6 litros de agua, entonces usando el bidé en realidad ahorramos mas agua, contaminamos menos y ayudamos al ambiente reduciendo el consumo de papel higiénico. Ahora hay bidés adaptables al inodoro: http://bidescr.com/

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