¡Un salto imprescindible!

– ¡Por fin ha nacido! – Se oyó gritar al unísono.

– ¿Es niño o niña? – Preguntaron con curiosidad los que pasaban por allí.

– Es una publicación independiente. Respondió con cierta malicia el equipo de profesionales que acababa de dar a luz.

– In-de-pen-dien-te. Repitieron, por si alguien no se había enterado bien.

Imaginamos -con humor- que algo así pudo ocurrir en 1983, cuando nació Alandar. Durante estos años, los árboles, agradecidos, os han ofrecido sus pliegos de papel para que los sucesivos equipos de redacción pudieran construir el Reino de Dios con sus escritos.

Pero ha pasado el tiempo y ahora es necesario que Alandar de un salto imprescindible a la versión digital. ¡Gracias por cambiar y no tirar la toalla!

Nuestro grupo, Mujeres y Teología de Madrid, nacimos tres años después que vosotros. Y hoy, con ocasión del final de una etapa y el comienzo de otra, queremos daros las gracias de corazón. Os habéis hecho eco del palpitar de las mujeres con maestría. Habéis recogido nuestra voz y la de multitud de colectivos que, desde posturas diversas, trabajamos por un cambio social y eclesial. Habéis sido un areópago imprescindible, especialmente en etapas de involución eclesial.

Con este cambio, ganáis en libertad de movimientos. Pedimos a la Ruah que no se apague vuestra voz. Que la versión digital os permita llegar a rincones insospechados de la tierra para ofrecer el agua fresca del profetismo y la mano firme de la denuncia. Estamos a vuestro lado.

Un abrazo, lleno de agradecimiento.