Una comida por 4 euros

Al Centro de Día Luz Casanova acuden, diariamente, más de cien personas. Actualmente, la situación es muy complicada debido al incremento de personas sin hogar, al aumento del precio de los alimentos y a la inminente desaparición de las donaciones de alimentos – a través de la Unión Europea-por parte del Banco de Alimentos.

Desde hace unos años mi tiempo transcurre entre la costa levantina y la gran ciudad que es Madrid. Paso mucho más tiempo contemplando el mar y disfrutando de la serenidad de la costa que en la bulliciosa capital de España. Echo pocas cosas en falta, pero sobre todo me gustaría tener más cerca a las amigas y amigos con quienes comparto sueños, esperanzas y mucho trabajo en común.

Aprovechando que estaba en Madrid y que hacía mucho tiempo que no veía a mis colegas, participé en una reunión de voluntariado que organizaba la Fundación Luz Casanova, con la que llevo colaborando más de diez años. Quería ver a las amigas con las que tanto he compartido. Además de los abrazos y achuchones correspondientes, tuvimos información de los proyectos que se habían realizado y también de los que están en marcha. Otra vez me asombré del trabajo tan bien hecho de esta Fundación que descubrí siendo todavía directora de Alandar, cuando fui a hacer un reportaje sobre el Centro de Día.

En la citada reunión presentaron la situación actual del Centro de Día, un entorno donde no sólo se puede comer: también se puede lavar la ropa, ducharse, tener un lugar caliente donde ver la televisión, leer un libro o compartir un juego de mesa con otras personas. Ahora este lugar, donde acuden más de cien personas cada día, está pasando por una situación muy difícil. Nos lo contó Julia Almansa, quien hasta hace poco y durante muchos años, fue directora de la Fundación.

“Hemos organizado una campaña para paliar las dificultades de llevar adelante los proyectos para personas sin hogar por la subida de los precios de los alimentos y la bajada de donaciones en especie” contó Julia. “Si podéis difundirlo entre vuestros conocidos y financiar algo tan sencillo como una comida o un desayuno, os estaremos muy agradecidas”

Nos dijo que la ayuda era URGENTE porque:

  1. Se ha incrementado un 24% el número de personas sin hogar en los últimos 10 años.
  2. El precio de los alimentos ha aumentado nuestro coste en comidas un 30%.
  3. Las donaciones del Banco de Alimentos a través de la Unión Europea han descendido el 24% en tres años y desaparecerán el próximo año.

En Luz Casanova han calculado el precio de una comida, 4€, y 1,25€ un desayuno.

Después de la reunión regresé caminando a casa: calle Génova, Goya, Felipe II… todo iluminado, como una gran galería comercial al aire libre…, cientos de personas con bolsas de compras, terrazas, cafeterías, restaurantes… todo desbordado. Un mundo que ignora y da la espalda a otra persona que necesita un plato de comida al que cada vez es más difícil acceder.

Y me dije que no quiero ser cómplice de este mundo injusto. Escribir aquí es sólo un paso, tomar conciencia de la situación otro para seguir trabajando y luchando a fin de que esta sociedad sea más justa e inclusiva.

Este año me va a ser muy difícil decir FELIZ NAVIDAD viendo la realidad que nos rodea, pero pienso que, si podemos hacer a alguna persona un poco más feliz, quizás sí construyamos un poco Navidad.

Si quieren colaborar con esta campaña pueden donar en https://proyectosluzcasanova.org/el-valor-de-un-plato/

Gracias por hacer una Navidad un poco más feliz

Autoría

  • Charo Mármol

    En 1953 en Cuba un grupo armado revolucionario liderado por Fidel Castro ataca el cuartel Moncada en Santiago de Cuba. Fue un intento fallido para derrocar al dictador. Ese mismo año en la URSS muere Stalin y, en Inglaterra, Isabel II es coronada Reina. Además nací yo. Fue en Murcia, pero enseguida me acogió la capital del Reino, Madrid. Ya madurita empecé a viajar por los países del Sur y desde entonces me considero ciudadana del mundo. Un mundo en el que me gustaría que reinase la paz, la justicia y la igualdad. Y a esto he dedicado la mayor parte de mi vida: a trabajar por el Reino de Jesús aquí y ahora.

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