También nosotras

Esta mañana andaba revisando el Facebook cuando me he encontrado con una noticia que me ha interesado: la Vicaría para el Desarrollo Humano Integral y la Innovación anunciaba: “20 de diciembre. UN MUNDO SIN VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES ¿ES POSIBLE? Nueva sesión de la Escuela Itinerante de Formación Social de nuestra archidiócesis. Con la Comisión diocesana por una vida libre de violencia contra las mujeres”. Programa completo del curso 22-23.

Llevada por mi curiosidad feminista y periodística, he entrado a ver el programa completo, les animo a que también lo hagan, y no he podido por menos que escribirles un correo que pongo a continuación: “Me parece un programa bien interesante, pero al mirarlo con más detenimiento tengo que decir que me ha sorprendido, y no gratamente, la ausencia de mujeres en el elenco de profesores. Sin quitar ni un ápice a la valía de todos los que componen esta lista, creo que también las mujeres tenemos algo que decir. Seguramente, cuando se cita a Cáritas o a la Comisión diocesana por una vida libre de violencia contra las mujeres, sean éstas las que tomen la voz, pero nuevamente desde el anonimato. Así no, así no podemos seguir”.

Hace unos días he visitado, y les animo a que lo hagan a quienes estén por Madrid y puedan, la exposición de “Las sin sombrero”, está en el Teatro Fernán Gómez hasta el 15 de enero. En su presentación leemos:

“La Generación del 27 es uno de los grupos artísticos más influyentes en la historia de la cultura española. Su legado es ampliamente conocido siempre y cuando hablemos de ellos, pero ¿Qué sucede con ellas?… Dentro de la generación del 27 existió un grupo de mujeres pintoras, poetas, novelistas, ilustradoras, escultoras, pensadoras, cineastas y compositoras de inmenso talento que gozaron en su tiempo de éxito nacional e internacional… Llegada la democracia, a la genealogía femenina no se le otorgó la categoría de sujeto histórico. Con ello perdimos la oportunidad de entender un tiempo en el que ellas fueron y son absolutamente protagonistas”.

Yo me pregunto ¿Dónde quedarán los nombres de las mujeres que tanto han hecho, hacen y seguirán haciendo en esta Iglesia nuestra que, aunque da algunos pasos, no acaba de encontrar el camino de la justicia y la igualdad?

Y sigo con Facebook que, aunque tiene bastantes detractores, para mí es una fuente rica de información. Ayer me encontré con una publicación de Cristianisme i Justícia, firmada por José Laguna y titulada El púlsar divino. Nos habla del latido del corazón de su hijo aún no nacido, de los Magos de Oriente, de estrellas que relucen, de oro, incienso y mirra… y también nos habla de cómo Antony Hewish y Martin Ryle, ganadores del Premio Nobel de Física en 1974, volvieron a eclipsar a una mujer, la astrofísica irlandesa Jocelyn Bell, la verdadera descubridora del púlsar, objeto del galardón.

Y acabo con las certeras palabras de Pepe Laguna: «Imagino a Hewish y a Ryle alardeando de estrellas, oros e inciensos. Pero como ya nos previno el evangelista Marcos, no os lo creáis, desconfiad de los magos que dicen «mirad por aquí, mirad por allá». Fiaos mejor de la sabiduría de las magas, las que aprecian el valor de la insignificante mirra. Las mujeres que, como Jocelyn Bell, escuchan y acunan latidos».

«Algo nuevo está naciendo, el universo late y algunas auscultan su pulso. Sigámoslas».

Que ellas, junto al Niño de Belén, nos marquen el camino a seguir en el 2023.

Feliz Navidad.

También nosotras [i]


[i] Es el título de una de las actividades de la exposición “Las sin sombrero”

Charo Mármol
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3 comentarios en «También nosotras»

  1. Por mucho que diga la presentación de la exposición Las sin sombrero, la verdad es la sigiente: Los hombres de la generación del 27 fueron todos de primera fila: García Lorca, Pedro Salinas, León Felipe, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Miguel Hernández… y las mujeres de la misma generación fueron de segunda.
    Con dos excepciones: María Zambrano, a la que se sigue publicando y comentando y Angeles Santos Torroella, que se mostró genial en sus primeros cuadros (dos en el Reina Sofía) pero que se pasó a pintar cuadros de florecitas.
    En cuestiones de arte la historia hace justicia y si quedas en segunda fila es que lo ereas por mucho que les pese a las feministas.

  2. Se me hace fuerte leer la expresión «la verdad es la siguiente» de su escrito, Según voy cumpliendo años, y ya son muchos los que acumulo, me voy dando cuenta de las distintas caras de la verdad y que son muy pocas las cosas que son indiscutibles e inamovibles a lo largo de la historia. En muchas ocasiones depende del ángulo en el que uno se situé para ver la realidad y desde ahí contarla.
    Durante años, cientos, miles… el ángulo, la cámara, el objetivo se ha puesto desde el lugar de los varones y desde ahí se nos ha contado la historia y nos han obligado a mirar el mundo.
    No voy a entrar a discutir si las mujeres de la generación del 27 eran mejores o peores que los varones. Usted ya tiene su opinión y no creo que por lo que yo aporte vaya a cambiar, pero me voy a permitir sólo un apunte: La animo a que vea el documental que sobre Maria Lejarraga ha emitido TVE recientemente. https://www.rtve.es/rtve/20221209/mujeres-espana-maria-lejarraga-estreno-imperscindibles-nominado-goya/2411315.shtml
    A lo mejor las mujeres de la generación del 27 no eran tan pocas y tampoco tan de segunda fila. Es cuestión de donde nos situamos para mirar la realidad y contarla .

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