La última propuesta de BREXIT llevada al parlamento británico por el primer ministro Johnson contempla algunas sorpresas para Irlanda del Norte.

Hasta ahora este país ha sido el principal escollo para alcanzar un acuerdo, pero ya todo apunta a que, si el primer ministro, el gobierno, el parlamento y los británicos se aclaran, pronto habrá un BREXIT.

En lo que corresponde a Irlanda del Norte, el país quedaría sujeto a las regulaciones del mercado único europeo, pero seguiría perteneciendo al Reino Unido in sécula seculórum (en vez de forever and ever). Así se evitaría la frontera dura entre Villairlanda de Arriba y Villairlanda de Abajo, y la primera se convertiría en algo parecido a esos patios que son de la comunidad (Reino Unido) pero que solo puede usar un vecino (la Unión Europea), quien además tiene que dar permiso para entrar en el patio porque se accede por su casa (Irlanda). Las sorpresas han aparecido al hacerse públicos los planes que tienen que ver con la fe de las gentes de Irlanda del Norte. Un tema que allí apenas ha supuesto problemas en su historia más reciente. Con esta nueva protesta, los norirlandeses seguirían siendo anglicanos, pero deberían comportarse y celebrar de acuerdo al rito católico y se introducirían, entre otras, las siguientes obligaciones: las mujeres sacerdote anglicanas deberán usar bigote o barba postiza durante las misas y las lapidaciones, las hostias deberían obedecer las normas de seguridad alimentaria de la UE, los viernes de cuaresma se aconseja comer fish and chips (y el resto del año casi también, o al menos evitar todos los otros platos típicos británicos), se prohíben las cafeterías dentro de los templos, la reina pierde su derecho de pernada en la zona, la fe se medirá en metros cúbicos (en vez de en galones y celemines), el himno oficial será el God save the Pope, Santa Claus será Melchor, el latín reemplazará al inglés en las celebraciones y en las instrucciones de los electrodomésticos, los juicios por la salvación de las almas podrán ser en gaélico o latín, y las donaciones y diezmos se aceptarán en cualquier moneda de curso legal. A cambio la región seguirá perteneciendo al Reino Unido (que de otra manera sería Reino Desestructurado) y los habitantes pueden beber Guinness.