Humano así solo puede venir de Dios

  • por

Foto. Genaro Orengo Photography.Esta expresión conserva su actualidad, aunque fue formulada hace 40 años por Leonardo Boff en los inicios de la teología de la liberación. En aquel tiempo, afirmar “humano así solo puede ser Dios” significaba la opción por una investigación que se interesaba más por la vida histórica de Jesús de Nazareth, para entonces comprender mejor cómo y por qué los primeros cristianos lo proclamaran Señor e hijo de Dios. Hoy la teología y la espiritualidad cristiana más abierta confiesa la misma fe, pero de una forma que no dificulte el diálogo con otras culturas y tradiciones religiosas. Comprende que la formulación dogmática que aprendemos en el catecismo vino de concilios antiguos y no del Nuevo Testamento. Expresa la inserción del cristianismo en la realidad del imperio romano. Hoy esa expresión de la fe no puede ser única ni absoluta. Para ser verdaderamente católico (universal), el cristianismo tiene que hacerse capaz de expresar su fe en las más diversas culturas y de forma que pueda ser comprendido como un camino posible, sin pretenderse el único.

Al celebrar la fiesta de la Navidad somos llamados a reafirmar que Dios se nos ha revelado en la persona de Jesús de Nazareth. En él, Dios nos ha llamado a vivir como sus hijos e hijas. Todos los seres humanos son imágenes y deben, por su modo de ser y vivir, hacerse semejanza de este amor divino. Para ayudarnos en esta tarea, él se revela especialmente en algunos hombres y mujeres que reflejan más que otros esa presencia divina en su ser. Y hacen eso cuanto más logran desarrollar en sí la dimensión humana de la solidaridad, de la comunión universal y lo profundamente amoroso de su ser. Los budistas tibetanos reconocen en su Santidad, el Dalai Lama, un avatar del Buda de la compasión. Nosotros, cristianos y cristianas, reconocemos en la persona de Jesús de Nazareth el consagrado de Dios, lleno del Espíritu Santo, que se hizo hermano de todos seres humanos y nos llama a vivir esta fraternidad universal. Él jamás se quiso imponer a los otros.

Algunas palabras del Evangelio, escritas en un contexto distinto de su vida histórica, indican una exclusividad en su relación con Dios. Afirman que solo él es salvador y nadie llega al Padre sino a través de él (Juan 14). Eso se explica por el contexto. Pablo dice que Jesús no pretendió quedarse en la condición privilegiada frente a Dios (Fl 2, 5 ss). Nos llamó todos a la misma intimidad con su padre maternal. Cuanto más nos hacemos humanos -en el más profundo sentido de la palabra- y cuanto más insertados estamos en nuestro mundo para cambiarlo, más brillará el rostro divino en nosotros, como hizo en Jesús. Feliz Navidad para ustedes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.