Como el agua…

La forma suprema de bondad es como el agua.
El agua sabe cómo beneficiar a todas las cosas sin combatir con ninguna
Va a los lugares que todos desprecian.
Por ello está cerca del Tao

(El Libro del Tao 8- Lao Tse)

Me parece muy oportuno dedicar esta columna de marzo a pensar sobre el agua.

Desde 1993, cuando la ONU lo aprobó solemnemente, el 22 de marzo se celebra en todo el plantea el Día Mundial del Agua. Las personas de todo el mundo estamos invitadas a celebrar este día resaltando la importancia de los desafíos mundiales de compartir el agua. En el mundo (yo no lo sabía, me he enterado preparando esta escalera) el agua compartida supone la existencia de 263 cuencas y lagos transfronterizos, que tocan el territorio de 145 países, y cubren casi la mitad de la superficie terrestre de la Tierra.

Es bien sabido que los problemas del mundo no son de cantidad, sino de reparto. Así lo han vuelto a decir, sin mucho éxito, los críticos (entre los que me encuentro) con esa llamada Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria celebrada a finales de enero en Madrid, y cuyo mayor resultado ha sido que, una vez más, los representantes de los países presentes se han manifestado «hondamente preocupados» por la «inaceptable» situación de inseguridad alimentaria global que «afecta a más de 960 millones de personas». ¡Increíble!

Con el agua pasa tres cuartos de lo mismo. En nuestro Planeta, a poco que la cuidemos, hay suficiente agua dulce para satisfacer las necesidades de todos. Sin embargo no está equitativamente distribuida y, a menudo, tampoco bien gestionada. A día de hoy, muchos países se enfrentan con problemas de escasez de agua mientras otros la derrochan. En algunas zonas, la disponibilidad de agua dulce de buena calidad se ha reducido significativamente debido a la contaminación producida por los desechos generados por los humanos, la industria y la agricultura. Desde 1900, la mitad de los humedales del mundo, es decir, nuestra principal fuente de agua dulce renovable, se ha perdido. El cambio climático tiene, sin ninguna duda y pese a que algunos quieran negarlo, un impacto directo en el suministro de agua dulce en muchas regiones.

  • Mujeres y niños de la mayoría de las regiones en desarrollo recorren una media de 10 a 15 km diarios para abastecerse de agua
  • Las enfermedades de tipo diarreico, provocadas por el consumo de agua contaminada provocan alrededor de 6.000 muertes diarias
  • Una persona necesita 5 litros de agua diario para beber y cocinar y 25 para su higiene personal
  • Una familia africana gasta diariamente unos 20 litros de agua; una europea 165 y una canadiense 325.

(Datos PNUD)

Hago mía aquí, a modo de homenaje-celebración de este Día del Agua, la propuesta de Ricardo Petrella, que en su “Manifiesto del Agua,” propuso hacer hace ya bastantes años una Revolución Mundial Del Agua, en base al favorecimiento de un desarrollo sostenible, evitando las colisiones actuales entre la gestión del agua y la actividad industrial, agrícola y humana; frenando la privatización de los sistemas de abastecimiento y distribución de agua (como por cierto ha hecho Coca Cola en Colombia, por no buscar ejemplos mucho mas cercanos); incluyendo la aparición de acuerdos que permitan acercar la decisión en la gestión a las comunidades usuarias; dejando de concebir el agua desde un punto de vista técnico-economicista, ya que considerar el agua como un bien comerciable al que extraer valor conduce a un reparto desigual de un bien de primera necesidad; acabando con la glorificación de lo privado versus lo público en la administración y gestión de un bien de res publica como el agua. En definitiva se trata de devolver el poder de decisión a las comunidades y pueblos, al estilo del tradicional Tribunal de las Aguas valenciano y quitándoselo a los que se han apropiado de los derechos de gestión (Estado o empresas) para implantar políticas nacionalistas, transferir la gestión vía concesiones o alimentar políticas agrícolas no sostenibles.

¡Feliz y mojado 22 de marzo!

ballesteros@cee.upcomillas.es

Carlos Ballesteros
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