Los cambios de vida comienzan los martes

Hace apenas año y medio que el papa Francisco, en su encíclica Laudato Si, nos hacía un llamamiento claro y conciso sobre el cuidado del medio ambiente -lo que él llama el cuidado de la casa común– y del daño «que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella». Se convertía, así, no sólo en la primera encíclica en abordar exclusivamente el tema de la ecología, sino también en la primera en introducir términos y conceptos tan revolucionarios como “decrecimiento” y en enfrentarse directamente a empresas petrolíferas, a las prácticas abusivas de los mercados financieros, al desinterés de los gobiernos y al estilo de vida occidental basado en el consumo desmedido e irresponsable y en la cultura del derroche y del «usar y tirar».

Algunas de las personas participantes en Los martes verdes

Los martes los repensamos en clave ecológica. #LosMartesVerdes

Desde entonces, muchos grupos católicos han creado diferentes iniciativas para la concienciación ecológica y para fomentar un cambio en la forma de vida. Una de las más recientes ha sido Los martes verdes, una iniciativa encabezada por el jesuita José María Olaizola y vinculada a la cooperativa ComeSano ComeJusto cuyo centro es la Laudato Si. De dicha encíclica, Olaizola destaca su «capacidad para mostrar que la preocupación por el medio ambiente no es un entretenimiento de clase media para gente despreocupada por otras cosas, sino la vinculación tan directa que hace entre la cuestión ambiental, la justicia y la pobreza. Y, junto a eso, la manera en que vincula fe cristiana y espiritualidad ecológica». Porque, a pesar de no ser la primera vez que la Iglesia habla de ecología, sí destaca por la centralidad que, en esta ocasión, se le da. Al igual que la sociedad, «la Iglesia, inmersa en la cultura y contexto en que vive, ha tenido las mismas dificultades para comprender el alcance del problema». Y es que, por sorprendente que pueda parecer, la preocupación medioambiental sigue siendo minoritaria y aún no se percibe la urgencia real de dicha problemática. Como el mismo Olaizola nos cuenta, «hay conciencia del problema, pero no hay conciencia de la necesidad de una transformación radical de las pautas de consumo. Hay cumbres sin compromisos firmes, hay debates sobre cuestiones como el calentamiento global o el desarrollo sostenible que no generan verdaderas transformaciones de los sistemas que dañan el medio ambiente. Mientras dicha conciencia no sea real, efectiva y concreta, el deterioro seguirá produciéndose«.

[quote_right]Muchos grupos católicos han creado diferentes iniciativas para la concienciación ecológica y para fomentar un cambio en la forma de vida[/quote_right]

Y de eso precisamente se encarga Los martes verdes, de sensibilizar y fomentar iniciativas medioambientales y una forma de consumo diferente. Por eso, surgió la idea de vincularlo a un día de la semana y de partir de gestos tan visibles y fáciles como vestirse de verde. «Se trata de interiorizar, de ir gestando una mentalidad que lleve a conductas. La primera etapa, la pura vestimenta, tiene que dar paso a una nueva en la que pedimos a personas, colegios y otras instituciones que empiecen a vincular los martes a gestos y actitudes concretas. Pronto empezaremos a vincular cada martes a un tipo de campaña: energía, transporte, consumo, comida, lectura o formación». A día de hoy, todas las instituciones vinculadas a los Jesuitas en Valladolid han acogido la idea y, poco a poco, se está difundiendo a otras regiones, especialmente centros educativos, que se están incorporando progresivamente a actividades y talleres que ellos mismos organizan. En este sentido, Los martes verdes han tenido, por ejemplo, un taller de lectura guiada, semanales y por capítulos, de Laudato Si que intentaba ir más allá de la comprensión del texto, que intentaba motivar transformaciones concretas y propiciar discusiones interesantes de algunas de sus afirmaciones. En los retiros, en cambio, parten de alguna reflexión o texto concreto de las escrituras que se puede entender en clave ecológica. «De nuevo, creo que la clave es contemplar el mundo como escenario y la creación como parte del proyecto de Dios, y de ahí hacer una lectura creyente de los problemas que atraviesa, las heridas que la afligen y la belleza que atesora y que puede ser mucho mayor si la cuidamos».

[quote_right]»Nos encontramos con que esto de la ecología es una preocupación secundaria que, a veces, se reduce a reciclar, comer sano o apagar la luz»[/quote_right]

Desde alandar somos conscientes de que esta conversión no es fácil. Como nos indica también José María, «la primera dificultad es cada uno de nosotros, nuestra propia inconstancia e incoherencia. Somos los primeros que necesitamos una verdadera conversión y seguir aprendiendo, para después poder comunicar con rigor lo que hacemos y somos. Por otro lado, nos encontramos con que esto de la ecología es una preocupación secundaria que, a veces, se reduce a reciclar, comer sano o apagar la luz. Todo eso, que está muy bien es, sin embargo, la punta del iceberg de la verdadera conciencia ecológica que debería llevarnos a vivir de una manera mucho más humilde en nuestra relación y cuidado de la casa común». Por eso, os proponemos unas cuantas iniciativas a las que dedicar, al menos, unos minutos cada martes. Porque, como concluye Olaizola, lo importante es que «cada uno sea, donde esté, apóstol de esa causa».

Martes 7 de febrero: ¿Somos conscientes de toda la comida que tiramos? ¿Por qué no planificamos mejor nuestros menús o vamos a la compra más a menudo?

Martes 14 de febrero: ¿Cuántas veces al día abrimos Google o Yahoo? ¿Conoces ECOSIA? El prime buscador «ecológico» que dona el 80% de sus ingresos a un programa de plantación de árboles en Burkina Faso, Madagascar y Perú.

Martes 21 de febrero: ¿Sabías que cada vez que tiramos de la cisterna gastamos entre 3 y 6 litros de agua? ¿Es siempre necesario? ¿Sabías que introduciendo, por ejemplo, una botella de plástico se reduce la capacidad de la cisterna para llenarse?

Martes 28 de febrero: ¿Te acuerdas de apagar todos los aparatos electrónicos antes de irte a dormir? ¿Incluidos los pilotos que se quedan en rojo? ¿Sabías que éstos suponen alrededor del  10’7% de la energía que consumimos?

 

 

 

 

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