Un manifiesto conjunto lanzado por el Grupo Federal de Cristianos Socialistas PSOE y el Círculo Podemos de Espiritualidad Progresista expresa su apoyo al nuevo ejecutivo, el primero que agrupa a distintas fuerzas políticas desde la restauración de la democracia.

Bajo el título ‘Un Gobierno de progreso para la esperanza’, el Grupo Federal de Cristianos Socialistas PSOE y el Círculo Podemos de Espiritualidad Progresista, los espacios donde se agrupan las personas creyentes de ambas formaciones políticas, han lanzado un manifiesto de apoyo al acuerdo para conformar un Gobierno de coalición entre los dos partidos de los que forman parte.

Con el texto, desde el que dirigen “nuestras reflexiones al conjunto de la sociedad española y de una forma especial a las personas comprometidas, desde una espiritualidad laica o religiosa, en la construcción de una sociedad abierta, inclusiva, tolerante, justa, fraterna y centrada en el bien común”, quieren visibilizar “a los millones de votantes que se consideran cristianos y a los comprometidos con otras sensibilidades espirituales que han votado a PSOE y Unidas Podemos, porque estiman que sus propuestas políticas implican el crecimiento de la fraternidad social y propician la solidaridad con el prójimo más necesitado, en aras a la construcción de un país que sea el referente de los derechos humanos, del cuidado y el respeto a la vida”.

El cuidado de la Creación es un reto que tenemos planteado de forma urgente.

Partiendo de esta perspectiva, ambos grupos, “desde nuestra espiritualidad y creencias, valoramos el acuerdo PSOE-UP como un compromiso esperanzador e ilusionante centrado en dar respuesta a los principales retos de la sociedad en su conjunto”. Así defienden que “el gobierno de coalición PSOE-UP apuesta por que el empleo crezca y se garantice el trabajo digno, estable y de calidad, como una herramienta fundamental para superar el empobrecimiento y la desigualdad, que afectan a millones de personas en nuestro país”. Una meta esta que lograrán, siempre según el texto del manifiesto, protegiendo “los servicios públicos, especialmente la educación, la sanidad pública, la atención a la dependencia, las pensiones y el acceso a la vivienda como un derecho. Entendemos que esto es esencial para promover y garantizar una calidad de vida digna para todos y todas, especialmente para las personas más desfavorecidas”.

Cuidado de la Creación

Destacan que “el cuidado de la Creación es un reto que tenemos planteado de forma urgente, pensamos que este pacto aspira a lograr una ecología humanista e integral, comprometiéndose en favor de una Ley de Cambio Climático y en la transición ecológica justa, así como promoviendo medidas activas para garantizar un trato digno a los animales y el derecho a una energía limpia para todas las personas”.

Del mismo modo valoran que el acuerdo, además, “es un instrumento necesario para terminar con las diversas violencias y desigualdades que sufren las mujeres, las personas migrantes y una buena parte de nuestra sociedad”.

Solidaridad entre regiones

Uno de los temas que más titulares políticos ha acumulado a lo largo de los últimos años también tiene lugar, como no podía ser de otra manera, en el texto común de las dos agrupaciones creyentes de los dos partidos. Así, con relación a las tensiones territoriales generadas a raíz del deseo de independencia de buena parte de los catalanes y catalanas, defienden desde el manifiesto que “impulsar la diversidad en solidaridad entre las distintas comunidades que configuran nuestro país y consolidar una autentica convivencia política es una oportunidad que se abre con este acuerdo. Propicia rebajar la tensión acumulada estos últimos años y volver al único camino posible: un serio camino de diálogo que permita ir encontrando una solución política y social adecuada”.

El documento cierra con un deseo dirigido directamente a los responsables de llevar a buen término el acuerdo de Gobierno. Dicen esperar “de nuestros líderes políticos respectivos una labor de gobierno progresista, con lealtad mutua, conjunción de esfuerzos, corresponsabilidad y estabilidad, conscientes de la necesidad de mostrar a la ciudadanía la utilidad de una política democrática alternativa al neoliberalismo”.

Temas pendientes

Quedan, no obstante, pendientes de consideración en el manifiesto de las dos agrupaciones todos los temas relacionados directamente con la futura articulación de la Iglesia con respecto al Estado a raíz del nuevo gobierno de coalición. Con cuestiones encima de la mesa como el pago del IBI por parte de instituciones religiosas o la reformulación del concordato, entre otras, resulta llamativa la ausencia de la mención a unos asuntos que afectan directamente a los integrantes de las agrupaciones. Es de esperar que la reflexión, tal vez también conjunta en este caso, llegue cuando estos temas se activen de manera efectiva por parte del ejecutivo.

Es en cualquier caso un paso relevante por su novedad y por su significado el que las dos agrupaciones de creyentes de izquierdas hayan lanzado a la sociedad este texto conjunto, reforzando también en el plano religioso y espiritual los cimientos del nuevo gobierno.