¿Quién dijo que todo está perdido?

Estamos viviendo unos tiempos complicados, de grandes incertidumbres, de esperanzas frustradas…

En la Iglesia ha muerto Francisco que parecía que abría algunas ventanas por las que podía entrar el aire fresco en esta Iglesia con olor a naftalina y tan necesitada de aires nuevos. Para muchas es una incertidumbre el camino que tomará León XIV. Es cierto que sus declaraciones en favor de la paz y contra el armamentismo son claras y contundentes. No podía ser de otra manera, pero tengo que confesar que me asusta un poco el camino que tomará en otros temas también muy importantes: la inclusión en la Iglesia de las personas LGTBI+, el papel otorgado a la mujer, el celibato de los sacerdotes…

La política huele a podrido, no toda, pero sí la que más suena, la que más manda. ¿En quién confiar? Para las personas que nos consideramos de izquierdas, los últimos sucesos han sido un duro mazazo. Ya fue doloroso el escándalo de Errejón, pero escuchar los mensajes que, supuestamente, se pasaban entre Koldo y Ábalos eligiendo mujeres prostituidas -«Ésta se enrolla que te cagas». «Pues la que tú quieras. O las dos»-,… Y esto lo dice un hombre que ha sido ministro, que ha tenido el poder de aprobar la Propuesta de Ley para la abolición de la prostitución,que el Congreso rechazó. ¿Cómo la iban a aprobar si algunos de ellos son los propios puteros? Nadie legisla en su contra. Además de puteros, consumidores de sexo, prostituyentes…; también ladrones.

Todas estas cosas, por no hablar aquí de Gaza, de Ucrania, los inmigrantes o la política exterior…, son un cúmulo de temas que minan el ánimo de la persona más recia.

¿Pero saben qué? No todo está perdido. Hay gente honesta, que vive como habla, o habla poco y se compromete mucho, que no se deja comprar, ni da “mordidas” aunque le acerquen la caja…, gente que es solidaria, que comparte su tiempo y también su dinero, que vive la gratuidad.

Y tengo que hablar de la experiencia que estamos viviendo en Alandar con motivo de la exposición “Compromiso, esperanza y humor. 40 años de Alandar”. Confieso que cuando se expuso en la Junta Directiva no di un duro por ella: me pareció una empresa que desbordaba nuestras posibilidades. Especialmente se empeñaron dos personas y quiero mencionarlas expresamente porque en ellas ha recaído gran parte del trabajo de revisar, seleccionar, escanear toda la documentación de toda la historia de Alandar, contactar con antiguos colaboradores, con los primeros directores… Ellos han sido Cristina Ruiz y Juan Ignacio Cortés. Luego otras personas hemos echado una mano enmarcando y colgando los dibujos, la lona…, porque todo se ha hecho en casa, sin cobrar un euro … o quizás poniendo alguno. Lala Franco vino de Asturias por la mañana del viernes para participar en el Conversatorio del día de la inauguración y regresó en el autobús de la noche y lo hizo sin pasar un recibo a la revista. La que escribe esto también hizo lo mismo el día del concierto con los cantautores premiados por Alandar. ¡¡Y no lo digo como señal de qué buenos somos!! Sino para que se vea que hay otra forma de vivir y que somos muchos quienes hemos optado por ello.

En los dos encuentros que hemos tenido, en el Conversatorio y en el Concierto, todas las personas que participaron no cobraron absolutamente nada, el espacio que acoge la exposición ha sido cedido gratuitamente, así como los dos encuentros. La atención de O_LUMEN ha sido exquisita, especialmente por Johanna que ha estado al quite de cualquier necesidad con una profesionalidad extraordinaria.

Muchas de las personas que participaron en los dos actos, cerca de cien en el primero de ellos y más de doscientos en el segundo, son personas comprometidas con su entorno, comprometidas con el medio ambiente: trabajando por la paz, acompañando a los y las enfermas, acogiendo a migrantes, apoyando iniciativas que si no fueran por ellos no se podrían llevar a cabo…. Y todo desde la gratuidad y el compromiso solidario. ¿Quién dijo que todo está perdido?

Autoría

  • Charo Mármol

    Nací hace ya mucho tiempo en la huerta murciana. Cuando apenas daba los primeros pasos me trajeron a Madrid y aquí se ha desarrollado toda mi vida, personal, académica y profesional. Hoy estoy felizmente jubilada y jubilosa. Gracias a mi profesión, comunicadora, he tenido la oportunidad de viajar bastante: América, África, Asia, Europa… he conocido distintas culturas, distintas realidades… y según iba aumentando mi conocimiento, iban cayendo mis seguridades, esas que cuando eres más joven te hacen creer que son inamovibles y las únicas verdaderas. He visto de primera mano las injusticias, las desigualdades… por tener distinto color de piel, distinta opción sexual, por ser pobre y sobre todo por ser mujer. A lo largo de mis ya muchos años me he encontrado con mucha gente buena que trabaja por otro mundo posible y distinto. A ellas y ellos uno mi voz y mi trabajo, en la iglesia y en la sociedad, antes y ahora. Hasta que el cuerpo aguante.

    Ver todas las entradas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *